Analisis Pathfinder: Kingmaker

Publicado el 12 mayo, 2020 | por Chugo

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Análisis: Pathfinder: Kingmaker

Soy consciente que Pathfinder: Kingmaker tiene ya un par de años, y es un juego que llevo deseando jugar desde que se anunció. ¿El problema? Que no estaba en castellano, y sigue sin estarlo de forma oficial. Afortunadamente unos aficionados han sacado una traducción bastante decente y he tenido oportunidad de darle unas buenas horas de vicio. Todavía no lo he terminado y llevo algo más de 100 horas de juego, pero creo que he jugado lo suficiente como para contaros mis impresiones.

El auge de un reino

Pathfinder: Kingmaker es el primer juego (si no me equivoco) que adapta el mundo Pathfinder de los juegos de rol de mesa. Hay que aclarar que Pathfinder es muy similar a la 3.5 edición de Dungeons&Dragons, y a la hora de hacer el videojuego lo han tenido muy claro. Y es que tanto en la forma de contar historia como en la estética. Pathfinder: Kingmaker hace lo mismo que su contrapartida en mesa, y se fija en clásicos como la saga Baldur’s Gate, que ya adaptaba las aventuras de Dungeons&Dragons allá por finales de los años 90.

No obstante la premisa de este título es algo más grande y elaborada que la saga de videojuegos en la que se inspira. Para empezar tomamos el rol de un aventurero que ha acudido a la llamada de una de Los Señores de la Espada. Hay una franja de tierra conocida como las Tierras Robadas, plagadas de bandidos y monstruos, gobernadas por un cacique local que se hace llamar Lord Venado. Nuestro deber será acabar con ese bandido con ínfulas y proclamarnos barón de esas Tierras Robadas.

Las aventuras del protagonista y sus dominios se complicarán mucho y todo será mucho más que un simple señor de la guerra autoproclamado Lord y monstruos en los caminos. Como era de esperar en un RPG de la vieja escuela tendremos horas y horas de historia. Incontables misiones secundarias, que si bien no son obligatorias, son muy interesantes para conocer el mundo, los personajes y un largo etc.

También se puede conocer el mundo de Pathfinder: Kingmaker gracias a la enorme cantidad de libros, tomos y volúmenes con diferentes historias. Te puedes pasar las horas muertas leyendo estos pequeños relatos que dan color y vida a este mundo. Otro guiño interesante es que todo el menú referido a misiones, conjuros o estadísticas, está hecho en forma de libro, como si fueran textos de la cronista “oficial” Linzi.

Llevando el rol de mesa al videojuego

Pathfinder: Kingmaker es una adaptación muy aproximada del juego de rol del que recibe el nombre. De hecho no explica muchas cosas, y da por supuesto que el jugador conoce el juego original. Tanto cómo funcionan las dificultades para impactar, los conjuros o los objetos mágicos. No te lo va a dar mascadito, requiere cierta implicación por parte del jugador.

Este título es claramente un juego de finales de los noventa, con todo lo negativo y positivo. Por un lado es muy inmersivo, requiere compromiso por parte del jugador y no perdona una. Pero también es su lado más negativo, se nota que no han evolucionado ciertas cosas que ya damos por sentadas en los juegos y RPGs hoy día. Puedes estar con una docena de misiones secundarias que no hay una forma fácil de seguirlas, un tutorial y una interfaz nada intuitiva, y a veces unos picos de dificultad que roza lo injusto. La libertad es absoluta, en pocos momentos constriñe al jugador, pero eso permite que te metas de lleno en sitios con un nivel muy superior al tuyo.

En cuanto al combate, el juego gestiona lo que vendría a ser una partida de rol de mesa habitual. El solo controla los tiempos, los conjuros, turnos etc. y lo hace de una forma fluida. Hay un mod que te permite poner el juego como un combate por turnos, pero a mi personalmente no me gusta. Siempre se puede pausar el juego para gestionar las acciones del grupo de 6 personajes, así que normalmente lo mantengo bajo control. La cosa se descontrola un poco cuando llegan los jefes finales, que requieren algo más de planificación y estrategia. Si la dificultad se complica mucho, siempre se puede acudir al menú para retocar la dificultad tocando varios parámetros para terminar de sentirte a gusto con el juego.

Siguiendo el nombre de juego “Pathfinder“, exploraremos el reino a medida que vamos descubriendo caminos. En los caminos el grupo de aventureros se puede topar de forma aleatoria con bandidos, monstruos, viajeros, etc. Lo arregla con unas miniaturas sobre un mapa, lo cual le da ese toque de juego de rol de mesa tradicional que funciona bastante bien.

Gestionando el reino

El principal atractivo y elemento distintivo de Pathfinder: Kingmaker es la gestión del reino. El reino contará con una serie de asesores con los que acometer proyectos de mejora, solucionarán problemas y aprovecharan oportunidades que vayan saliendo para el reino. No todas las tareas las pueden llevar a cabo todos los asesores, así que nuestra labor como gobernante es decidir quien va a qué evento, y cuando. Buena parte de estos asesores son personajes con los que vas de aventuras, y aquí tenemos una pequeña disonancia ludonarrativa. Para empezar los asesores tardan tiempo en llevar a cabo sus tareas, pero nunca dejan de estar disponibles para llevarlos en tu grupo de aventureros. Creo que subiría la dificultad del juego, pero tendría más sentido la gestión del tiempo.

A medida que se van conquistando territorios, se pueden construir aldeas. En estas aldeas se construye con Puntos de Construcción una serie de edificios que nos permite ir mejorando las estadísticas del reino. Estos puntos permiten subir de rango el reino para poder hacer llevar a cabo eventos y misiones con los asesores, que a su vez permiten conseguir más puntos para estas estadísticas. La gestión de estas estadísticas, puntos de construcción, los asesores, eventos y el tiempo, no es fácil. Y ya no digo por la cantidad de cosas que hay que tener en cuenta, si no porque Pathfinder: Kingmaker no es nada intuitivo. Creo que la secuela que están preparando deberían mejorar mucho todo esto, la interfaz tiene mucho margen de mejora para aclarar tantos conceptos y mecánicas.

Modesto pero efectivo

Pathfinder: Kingmaker también quiso homenajear a esta clase de juegos de finales de los noventa y principios de los dos mil. Un juego point and click en vista isométrica. Hay una interesante cantidad de personajes y criaturas para que pases por alto algunas repeticiones. Las limitaciones de este tipo de entornos son claras, pero el equipo de desarrollo tira de imaginación. Cuando hay una acción complicada como vadear un río, escalar una montaña o similar, nos lleva a un “libro” ilustrado, y como si fuera una novela de “Escoge tu propia aventura” te da las opciones para solventar los inconvenientes.

Pathfinder: Kingmaker tira de épica en muchos momentos, y pese a que puede parecer algo plano, la música ayuda y mucho. Tiene temas épicos, otros más tranquilos para acampar. En general acompaña muy bien, y no se hace en ningún momento pesado o repetitivo. Llega con un excelente doblaje al inglés, voces cargadas de personalidad y fácilmente reconocibles a los personajes que interpretan.

La principal crítica de su apartado técnico, es que no viene traducido al castellano. He tardado tanto en jugarlo porque si bien me arreglo con el inglés a la hora de jugar, en este juego hay que leer mucho, muchísimo. Que en su momento no llegara en castellano me pareció todo un error, y que con el tiempo el distribuidor en España, Koch Media, no pusiera remedio también me parecía un error. Entiendo los motivos, es un juego de nicho con un texto importante y el trabajo de localización no debía ser barato. Afortunadamente la gente de Clan DLAN ha hecho todo un trabajazo traduciendo Pathfinder: Kingmaker. No es oficial, y tiene algún levísimo error tipográfico, pero teniendo en cuenta la cantidad de texto es una traducción muy digna. Ojala la distribuidora hubiera contratado a profesionales para hacerlo, pero como suele decirse: menos da una piedra. Afortunadamente Pathfinder: Wrath of the Righteous, la secuela indirecta del juego, ya se ha financiado como para estar traducido al castellano, una muy buena noticia.

Conclusiones

Ahora al lío ¿Recomiendo Pathfinder: Kingmaker? Hay que tener en cuenta algunas cosas, te tienen que gustar los juegos de rol de la vieja escuela, y también los juegos de rol de mesa. No te tiene que importar leer y tienes que jugarlo para disfrutar una historia. Creo que es un juego muy completo y que consigue con bastante acierto todo lo que se propone, por lo que para mí es todo un éxito.

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Un blogger cinéfilo y seriéfilo, lector y jugón voraz, a veces rolero y siempre friki. Nunca me canso de hablar de cines, series, videojuegos o cómics. Siempre intentando estar al día de las últimas novedades.

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