Analisis no image

Publicado el 1 diciembre, 2010 | por Sandor

1

Analisis Xbox 360: Medal of Honor

Medal of Honor

Hace ya unos meses que Electronic Arts sorprendió a propios y a extraños con su último anuncio: Medal of Honor, la clásica franquicia basada en la Segunda Guerra Mundial, y que tanto juego le dio hasta la llegada de Call of Duty, iba a recibir una nueva entrega. Pero modernizada, dejando atrás la exprimidísima Segunda Guerra Mundial, y localizada en el último y polémico conflicto en el que se ha visto envuelto Estados Unidos: La Guerra de Afganistán.

Se nota que, después de años de recaudaciones millonarias por parte de Activision y su Call of Duty, Electronic Arts quiere entrar en el juego, y este Medal of Honor es, por ahora, su carta de presentación. Pero… ¿Será suficiente para desbancar al rey de reyes en shooters?

De la misma manera que con el análisis de Call of Duty, analizaré de forma independiente tanto la campaña como el aspecto multijugador, ya que se han desarrollado por equipos muy diferentes (Danger Close para el Single Player, y DICE para el multiplayer), y en algunos aspectos, parecen ser juegos radicalmente distintos.

Campaña: “Operación Libertad Duradera”, en pleno fragor.

Aunque la campaña de Medal of Honor no se sitúa en ningún momento temporal exacto, el contexto en el que nos introduce es muy claro. Nos encontramos en Afganistán, en algún punto 2001 y nuestros días. Estados Unidos (Junto a sus aliados) comienza su ocupación de Afganistán para acabar con el régimen Talibán y en misión de búsqueda y captura del terrorista Osama Bin Laden. En el juego viviremos la historia de dos soldados, con nombres en clave “Rabbit” y “Deuce“, pertenecientes a los SEAL y a los Delta Force, respectivamente.

A lo largo de las 10 misiones que componen el título, iremos controlando a uno y a otro alternativamente (Con una pequeña intromisión del piloto Brad Hawkins en la misión que jugaremos en un helicóptero Apache), acompañándolos mientras realizan una serie de incursiones y cumplen determinadas misiones tras las líneas enemigas: Rescatar a un confidente, acabar con una posición fortificada talibán, infiltrarnos en uno de sus campamentos para identificar objetivos de alto interés táctico… En general, las misiones son bastante variadas en concepto, pero a la hora de la verdad, la mayoría del juego nos lo pasaremos masacrando extremistas islámicos, ya sea guardando silencio, asaltando una posición, o huyendo abrumados por su superioridad numérica.

Aunque el título en general cumple, y nos ofrece algunos momentos realmente entretenidos (Como la misión del helicóptero, o la de limpiar una colina con un rifle de francotirador), el juego tiene detalles que hacen que desluzca demasiado. La historia, pese a no ser uno de los principales alicientes de estos juegos, es demasiado simple y sin trascendencia, siendo la máxima conexión entre dos misiones el jugar cómo dejamos atrás a unos compañeros, y como volvemos a por ellos unas horas después. También es sorprendente la brevedad de la misma, ya que apenas nos costará unas 5-6 horas llegar al final de la historia, incluso en su nivel de dificultad Difícil. También es digna de mención la escasa variedad de armas disponible en las misiones.

Aun así, el juego nos ofrece una opción para sacarle más chicha, y es el modo Tier 1. En este modo, tendremos la opción de rejugar cualquier misión de la historia, pero con una serie de limitaciones adicionales: Tendremos que acabar la misión en una dificultad ligeramente superior a la difícil sin sobrepasar un tiempo prefijado, sin poder obtener más munición para nuestras armas que la que tenemos al comenzar la partida. Todo un reto que intenta suplir la carencia de misiones, y aunque es un añadido interesante, no llega a brillar con luz propia.

Gráficamente, esta porción de juego utiliza el archiconocido Unreal Engine 3, lo que supone una garantía de calidad en casi todos los aspectos. Aun así, resultan realmente molestas las tremendas caídas de frame rate que sufre el juego en dos o tres momentos puntuales (Que casualmente, suelen ser los momentos más espectaculares), o algún que otro detalle irregular, como el uso de texturas de baja resolución para adornar determinados lugares del mapa, o para representar los cascotes que saltan en las explosiones.

Multijugador: ¿Una “expansión” de Bad Company 2?

Dejando de lado la parte de un solo jugador, queda muy claro que Medal of Honor, a imagen y semejanza de Call of Duty, da una importancia extrema a su componente multijugador, ya que será este el que determine el nivel de ventas del título, y de jugadores activos en el título. Para preparar esta tarea contaron con DICE, creadores de una de las sagas más importantes en el género de los shooters: Battlefield, siendo su última entrega, Bad Company 2, la “alternativa oficial” para los jugadores que ya estuvieran cansados de Modern Warfare 2.

Y ciertamente, Medal of Honor parece Bad Company 2. Lo pareció durante su beta. Me lo siguió pareciendo en su presentación en Madrid. Y ahora que el juego completo está en mis manos, sigo pensando que Medal of Honor es una expansión de Bad Company 2… Pero con algunos cambios interesantes.

En primer lugar, podremos jugar como tres clases diferentes: Infantería, que nos permitirá llevar fusiles de asalto y ametralladoras ligeras, Apoyo, que nos permitirá llevar escopetas y lanzacohetes, y Francotirador, que nos permitirá llevar rifles de precisión. La principal diferencia entre las tres clases se reducirá únicamente al armamento que podremos llevar, ya que no existen más habilidades relativas a cada una.

Tendremos disponibles un total de 4 modos de juego disponibles (Aunque la cifra se ha aumentado recientemente a 6 mediante la aparición de DLCs tanto gratuitos como de pago), siendo estos la Misión de Combate (Un modo de juego que parece calcado de Bad Company 2), el clásico deathmatch por equipos, Control de Sectores y Ataque de Objetivos (Un modo de juego en el que un equipo deberá defender dos posiciones, y el otro equipo deberá destruirlas). Los modos añadidos mediante DLC corresponden a una versión adaptada al juego del clásico rey de la colina, y un modo eliminatorio en el que tendremos que dar lo mejor de nosotros mismos.

Personalmente, dividiría el modo online en el modo Misión de Combate, y aparte, el resto de modos, ya que son realmente diferentes entre sí. Por ejemplo, en el modo Misión de Combate, tendremos que avanzar por un mapa dividido en diferentes segmentos para atacar (O defender) un punto estratégico concreto, de forma muy similar a como se juega en Bad Company 2, dando de sí para partidas realmente largas y grandes. Sin embargo, las partidas en el resto de modos transcurrirán en mapas relativamente pequeños, rápidos y llenos de obstáculos, siendo difícil encontrar un lugar en el que acamparnos a esperar al enemigo, propiciando el encuentro cara a cara y el que pasen apenas unos segundos entre un encuentro con el enemigo y el siguiente.

Otro aspecto que diferencia a Medal of Honor de Bad Company 2 es que Medal of Honor premia la habilidad individual sobre la grupal, de la misma manera que se hace en otros juegos como Call of Duty. Si obtenemos una serie de puntos en la misma vida sin morir (Algo realmente difícil a no ser que seamos unos auténticos ninjas con el rifle de francotirador), podremos obtener diferentes recompensas por nuestra racha, pudiendo elegir cada vez si queremos emplear nuestra recompensa en una ventaja ofensiva (Como un ataque de morteros o de misiles sobre una posición), o en una ventaja de equipo (Como un radar para todos nuestros compañeros). Lo curioso es que no podremos obtener puntos por echar una mano a otros compañeros de equipo, ya que aparte de las ventajas defensivas, no tendremos ninguna manera de ayudar a nuestro equipo.

Medal of Honor acompaña las partidas multijugador con un sistema de experiencia (Independiente para cada clase) con el que iremos desbloqueando diferentes armas y mejoras para las mismas. El problema es que el progreso por este sistema de experiencia es lento, y esto solo se agrava con la decisión de que cada clase reciba experiencia de forma independiente. Al final, esto se traduce en que durante una gran parte del tiempo que pasemos jugando, al principio, lo jugaremos siempre con las mismas armas, sin posibilidad de cambio o variación. Y, a la larga, la variedad de armas tampoco es tan amplia como se esperaba, siendo inevitable la comparación con Call of Duty, y sus mil maneras de jugar gracias al vasto arsenal que se nos ofrece.

Aparte de la poca variedad de armas y el lento ascenso por el sistema de experiencia, Medal of Honor cuenta con otra lacra en su aspecto multijugador, y es su escasa cantidad de mapas.  Es cierto que el juego cuenta con 6 u 8 mapas, y la promesa de obtener nuevos gracias al DLC, pero en la práctica, esto se traduce en que realmente estaremos jugando casi todo el rato a los mismos 4 mapas adaptados al modo en el que estemos jugando, ya que los otros 3 son los mapas preparados para Misión de Combate. Y para colmo, debido al rápido ritmo de las partidas (Algunas de ellas se deciden en tan solo 5 minutos), lo más probable es que acabemos jugando más de tres veces en el mismo mapa en la misma sesión de juego, algo que acaba hastiando.

Gráficamente, esta porción de juego utiliza una versión modificada del Frostbite Engine, el mismo que se utiliza en Bad Company 2, pero pierde su mayor aliciente: La destructibilidad del entorno. Si, de acuerdo, el juego es muy chulo, los efectos de luces y sombras sobre todo el entorno y los jugadores son geniales… Pero el haber perdido la opción de entrar por un edificio por la pared, después de echarla abajo, o destruir todo lo que tengamos al alcance… Se echa demasiado en falta.

Conclusiones

En general, se podría decir que Medal of Honor es un buen juego, que propone una alternativa interesante en el panorama actual. Pero… no un juego excelente, ya que sufre muchas pegas tanto en su aspecto de single player como en su multijugador, la mayoría referentes a la brevedad de sus contenidos.

Me da mucha pena ver como un juego que le podía plantar cara a ese titán llamado Call of Duty, al final  se queda por el camino y no llega a ser tanto como se esperaba. Aun así, es un paso en una buena dirección, y sinceramente espero que los chicos de Electronic Arts tomen buena nota de sus errores para que la inevitable secuela de este Medal of Honor realmente se pueda comparar a la franquicia estrella de Activision.

Por todo esto, en Psicocine consideramos que se merece un…

8 / 10

Share Button
The following two tabs change content below.

Etiquetas: ,

Quizás te interese...




Back to Top ↑