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Publicado el 24 octubre, 2011 | por Sandor

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Análisis Xbox 360: ‘Gears of War 3’

Se ha hecho de rogar después de su retraso desde principios de año hasta ahora, pero por fin ha llegado a las tiendas la última entrega de una de las sagas que ha revolucionado el cómo deben hacerse y el qué deben contener los shooters en esta generación de consolas. Sin duda nos referimos a Gears of War 3, el famoso juego de Epic Games desarrollado en exclusiva para Xbox 360. Ya probamos la beta, y como buenos fans de la saga, esperábamos el lanzamiento de esta tercera entrega como agua de mayo. ¿Habrá valido la pena la espera?

Historia y jugabilidad: Una Sera muy cambiada

Ha pasado un año y medio desde que la humanidad llevó a cabo una de sus acciones más desesperadas en contra de los Locusts, la inundación de Jacinto. Esto ha provocado un cambio tremendo en los supervivientes: La CGO como tal ha dejado de existir, y la población humana se reparte en tribus a lo largo de lo ancho y largo de Sera. El presidente Prescott se encuentra en paradero desconocido, tras abandonar a sus compatriotas a su suerte. Los que se atreven a vivir en tierra firme viven bajo la permanente amenaza de un ataque Lambent, los Locusts hipervitaminados que pudimos ver en Gears of War 2, y el resto de la humanidad se reparte en barcos, creyendo que así podrán estar más prevenidos frente a estos ataques subterráneos. El buque Soberano es uno de estos barcos, y es el nuevo hogar de lo que queda del escuadrón Delta. La repentina reaparición del presidente Prescott y un misterioso disco de datos con un mensaje para Marcus Fénix provocará que el escuadrón Delta se vea envuelto en una nueva y última aventura.

Jugablemente y en síntesis, Gears of War 3 no cambia demasiado con respecto a su antecesor, manteniendo el sistema de coberturas que crearon en la primera entrega y tan en boga se ha puesto en esta generación. Y es que Gears of War no ha sido nunca un shooter corriente: Por contradictorio que parezca, pese a llevar humanos que parecen bestias y que son capaces de acabar con los planes de cualquier semidiós, nos pasaremos la mayoría del tiempo estrujados contra las paredes de los mapeados, evitando las balas y esperando al momento apropiado para acabar con nuestros enemigos. Pero no os engañéis, Gears of War 3 contiene una gran cantidad de mejoras y novedades con respecto a su antecesor en todo tipo de detalles.

En primer lugar, y lo más destacable, es que Gears of War 3 al fin nos contará algo de historia de la saga. Tan solo el prólogo incluirá más dialogo y detalles importantes para la trama que prácticamente los dos juegos anteriores juntos. Es cierto que muchos de los detalles de la historia no se dejan mascados para el jugador, siendo nuestra tarea juntar todos los cabos que se nos van presentando, o incluso probar a adivinar si ese es el autentico motivo por el que, por ejemplo, Marcus comenzó su historia en Gears of War 1 encerrado en la prisión, o qué pasó con los Locusts tras la catástrofe de Jacinto. El juego también recupera esas fases que no dependen sólo del sistema habitual de disparo y cobertura que tanto se echaron de menos en Gears of War 2: De nuevo nos pondremos a los mandos de un vehículo, o tendremos una escena mítica contra un jefe la mar de duro. Sin duda, pequeños puntos de variedad que se agradecen.

Pasando ya a los detalles, se han añadido una gran cantidad de armas, además de modificar todas las disponibles anteriormente. El mítico Lancer motosierra ha vuelto a sus características iniciales, con un chorro de balas más estable y dirigido. El Hammerburst ha perdido su retroceso, lo que lo convierte en un arma muy capaz en manos expertas. Entre las armas nuevas, vemos experimentos tales como la Lancer retro, la versión que los humanos utilizaban en las Guerras del Péndulo hace 17 años, un rifle con una bayoneta incorporada que nos permitirá hacer una de las ejecuciones más impresionantes del juego. Otra de las armas nuevas son la granada incendiaria, una granada parecida a la de tinta, pero que llenará de fuego el sitio donde la tiremos, o la controvertida escopeta recortada, una escopeta que acabará con cualquier enemigo, siempre y cuando esté a una distancia muy pequeña con respecto a nosotros. También podremos usar vehículos personales en determinadas partes del juego, como el poderoso Silverback, un bípedo de combate armado con gatlings y lanzacohetes.

También hay nuevos enemigos, y es que desde el final de Gears of War 2, parece que los locusts no han dejado de chutarse de imulsión, provocando que aparezca una nueva raza de locusts, incluyendo variantes nuevas y nunca vistas, como los pequeños y letales pólipos, los grandes y resistentes gunkers, o uno de los enemigos más característicos de este juego, los tremendos tallos de los que parecen “crecer” todos estos lambents.

Y otro de los detalles que más nos enganchará de Gears of War 3 es su nuevo sistema de experiencia y medallas. Implementado unos meses después del lanzamiento de Gears of War 2, hay que reconocer que el sistema de experiencia era duro, muy duro. En esta ocasión, se ha bajado el nivel un poquito, ya que por un lado, no tardaremos tanto en subir de nivel como antes, y por otro lado, recibiremos experiencia por jugar a cualquier modo de juego y encima, se nos darán bonificadores tras hacer determinadas proezas. Desde acciones más o menos normales como matar a 2 enemigos en un corto lapso de tiempo, hasta autenticas virguerías como matar a un enemigo de un disparo en la cabeza con el arco de fuego, matando a un segundo enemigo con la misma flecha después, pasando por bonificaciones completamente de coña como no ganar ninguna otra a lo largo de una partida, estas medallas o “mini logros” nos picarán a seguir jugando y seguir probando diferentes características del juego, poniendo una sonrisa en nuestra boca al conseguir hacer algo espectacular, y que se nos reconozca por ello.

Online: El mejor de la saga.

Hay que reconocer que una de las claves del éxito de Gears of War fue su modo online, único hasta el momento en una demasiado joven Xbox 360. Los chicos de Epic consiguieron mantener el nivel e incluso mejorarlo en Gears of War 2, al añadir uno de los modos que más se han copiado y repetido en otros juegos desde el momento: el modo Horda. Y tal y como cabía esperar, Gears of War 3 de nuevo alza el listón, marcando un nuevo hito en este campo, y asegurándonos que cualquiera que se compre Gears of War 3, tendrá diversión online para rato.

Por un lado, podremos jugar al ya comentado modo Campaña con hasta cuatro jugadores, una experiencia que vale la pena probar. Además, podremos jugar a una versión arcade de la campaña, en la que cada muerte nos contará puntos, cada acción nos reportará medallas, y una buena actuación se recompensará con un multiplicador: Lo mejor para meter un poco de competitividad en un modo en el que debemos jugar en equipo.

Por otro lado, Gears of War 3 cuenta con la mayoría de modos de juego online que su antecesor, pero con algún que otro cambio como ya pudimos ver en la beta. Para empezar, el modo principal de juego es el duelo por equipos, un estilo de juego deathmatch en el que cada una de nuestras muertes restará del contador de nuestro equipo, hasta que llegue el momento en el que no nos queden suficientes vidas para reaparecer. El modo “meatflag” y VIP se unen en el modo “Captura el Líder“, un modo de juego en el que ganaremos si somos capaces de tirar al líder del equipo contrario al suelo y mantenerlo como rehén durante el suficiente tiempo ininterrumpido. El resto de modos permanecen prácticamente intactos, pudiendo jugar como el primer día a modos de juego como Zona de Guerra, o Ejecución.

De todas formas, los modos de juego online competitivos no son los únicos en recibir una actualización bastante importante. Y es que los modos de juego cooperativos también han recibido una puesta al día curiosa. Por ejemplo, el modo Horda se amplía con la posibilidad de construir fortificaciones y armas defensivas en el mapeado con los puntos que obtenemos tras matar a los Locusts, lo que da un nuevo enfoque de estrategia y táctica al modo de juego, y da mucho más juego que el clásico “deja el escudo clavado en la escalera” al que nos acostumbramos en el Gears of War 2. Por otro lado, el juego incluye un nuevo modo de juego la mar de entretenido, el modo Bestia. Este modo se podría definir como una “horda a la inversa”. Y es que en esta ocasión seremos un Locust, y tendremos que acabar con 12 oleadas de enemigos humanos atrincherados, sufriendo en nuestras carnes las dificultades por las que pasan nuestros enemigos.

El modo Bestia está muy estructurado, mucho más que el modo Horda. Los Locusts se dividirán en categorías que iremos desbloqueando conforme consigamos la suficiente cantidad de puntos. Por si fuera poco, también se nos limitará el acceso a estos Locusts mediante un precio a pagar, de forma que tan solo los jugadores más activos o con más suerte del equipo podrán completar el camino que lleva desde un Ticker asqueroso hasta la increíble Berserker. Además, el modo cuenta con un añadido en dificultad importante, y es que los humanos contarán con todo tipo de ventajas: Un límite de tiempo para ganar la ronda (De tan solo 60 segundos cuando comenzamos cada horda), defensas impenetrables como las del modo Horda y héroes que pueden levantarse una y otra vez sin fallar son solo algunos ejemplos de lo que nos espera en este endiablado pero divertidísimo modo.

No obstante, el juego guarda un pequeño gran problema en este modo. De acuerdo, la experiencia que nos ofrece nada mas comprar el juego es bastante buena. De acuerdo, es un poco lamentable decirlo ahora que parece que todos nos hemos acostumbrado. Pero no deja de ser un aspecto criticable la inmensa cantidad de contenidos descargables con los que contará el juego. Y es que Gears of War 3 contará con unos extras valorados en hasta 3600 Microsoft Points, aproximadamente algo más de 42 euros, en mapas, ampliaciones para la historia o para los modos de juego. Lamentablemente, esto no se queda aquí, ya que el juego también cuenta con casi otros tantos 42 euros en aspectos cosméticos para nuestras armas: Armas luminosas, rosas o de chocolate, lo que antes formaba parte de un desbloqueable del juego, o una forma de reconocer a los jugadores más hábiles, es hoy una manera de obtener más tajada del juego. Y, lo siento mucho, pero como jugador, me resulta muy difícil de tragar que partes del juego se hayan quedado presumiblemente fuera del producto que me ha llegado a costar hasta 130 euros, con tal de después cobrarme prácticamente de nuevo el precio del videojuego con todos estos “extras”. Somos jugadores, no vacas lecheras, y cuando compramos un juego, no nos gusta la sensación de estar recibiendo lo justo y necesario como para dejarnos con ganas de más y volver a pagar lo que ya hemos pagado para conseguir la experiencia completa. ¿O acaso nos quieren decir con esto que Gears of War 3 es un juego que se disfruta mejor comprándolo en línea Classics, con todo el contenido descargable incluido gratuitamente?

Gráficos: Un digno final.

Gears of War 3 nos demuestra que pese a los vientos que parecen soplar en estos tiempos, Xbox 360 sigue siendo una maquina muy capaz de mostrarnos mundos realmente bonitos. El juego utiliza el usado hasta la saciedad Unreal Engine 3, el estándar de esta generación. Personajes inmensos y detallados, un estilo realmente grotesco que contrasta con la belleza de algunos lugares. Gears of War 3 además se intenta alejar de la crítica más habitual en los shooters de esta generación, en los cuales parece que estemos jugando siempre al mismo juego marrón y gris, ofreciéndonos entornos variados y coloridos, desde hoteles con una decoración art- decó que nos recordará a BioShock, hasta la inmensidad del mar.

Entornos amplios, una tasa de frames fluida y sin ralentizaciones (Excepto en algunos de los momentos más concurridos de modos como el Horda), nuevos efectos gráficos como la luz volumétrica y un mundo que parece tan realista que no nos cuesta nada creérnoslo. Gears of War 3 se queda, para mi gusto, como la representación definitiva del mundo de Sera, y no me queda duda que su estilo seguirá siendo copiado, parodiado u honrado en los juegos que veremos en los próximos tiempos.

Conclusiones.

Gears of War 3 es inmenso. Quizás su historia no sea mucho más larga de lo que vimos en partes anteriores, pero su tremenda variedad de modos online, ya sean competitivos o cooperativos, harán que volvamos al juego una y otra vez. Podríamos criticar al juego en su falta de detalle a la hora de explicar algunos aspectos de la trama, dejando a nuestra imaginación el rellenar los huecos. Podríamos criticar el que hayan tenido la genial idea de mejorar el modo Horda y crear el modo Bestia, pero no se les haya ocurrido juntar ambos modos en uno competitivo. Pero, en realidad, la única queja reseñable del juego se queda en lo relativo a su contenido descargable. Y es que si Gears of War 3 ya supone un juego tan entretenido y tan divertido como es ahora… ¿Cómo hubiera sido si se hubiera contenido lo que pretenden cobrarnos a posteriori a un precio tan alto?

Supongo que el tiempo nos dará la respuesta a esa pregunta. Pero por el momento, esa sensación es suficiente como para considerar que Gears of War 3 podría haber sido un juego mejor. Bastante mejor. Aunque parezca imposible.

9/10

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