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Publicado el 18 noviembre, 2010 | por Sandor

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Analisis Xbox 360: Call of Duty Black Ops

Ya está aquí. Ya llegó. Por fin ha llegado a las tiendas la nueva entrega de la superfranquicia de Activision, Call of Duty. Esta vez, los encargados del título que nos atañe ha sido el estudio “secundario” de la saga, Treyarch, responsable de entregas anteriores como Call of Duty 3, Call of Duty: World at War o la excelente conversión a Wii de Call of Duty: Modern Warfare.

Y si tuviera que definir con un adjetivo a Call of Duty Black Ops, diría que es un juego “enorme”. Tanto, que parecen tres títulos completos por si mismos aglutinados en un solo disco. Así que este análisis será ligeramente diferente a lo habitual, valorando cada una de estas partes por sí misma.

Modo historia: ¡Esta guerra fría esta que arde!

La historia de Call of Duty: Black Ops transcurre en uno de los pocos momentos históricos que aun no ha tocado la saga de Activision: La Guerra Fría entre estadounidenses y soviéticos. Este periodo, transcurrido entre el final de la Segunda Guerra Mundial hasta hace apenas dos décadas, fue un momento con una gran tensión internacional. La Guerra Fría fue un conflicto en el que lo primordial fueron las incursiones secretas, el espionaje, la carrera armamentística (Tanto convencional como nuclear) o las guerras subsidiarias.

En este juego encarnaremos (Principalmente) al soldado Alex Mason, un especialista que, en el momento de comenzar el juego, está sufriendo un interrogatorio brutal. ¿El motivo de este interrogatorio? Sus captores quieren que le cuenten el secreto que se esconde tras “los números”.

Tras esta premisa, que parece sacada de una serie como Perdidos, comenzaremos a revivir flashbacks de Mason (Y en ocasiones, de otros personajes secundarios, o incluso antiguos conocidos de World at War), siempre en busca de respuestas sobre estos misteriosos números. Estos flashbacks suceden a lo largo de todo el globo, y en muy diferentes momentos temporales. Visitaremos la Guerra de Vietnam, unas instalaciones nazis en el ártico al final de la Segunda Guerra Mundial, campos de prisioneros rusos, Cuba, el Golfo de México…

La historia de Mason es tan apasionante como aparenta, y proporciona una tremenda variedad de situaciones al jugador. Tanto es así que es un gustazo jugar cada una de las misiones, dando la sensación de estar viendo una pequeña película de acción de la cual somos partícipes. Y, en esta ocasión (Y a diferencia de Modern Warfare 2), la trama que conecta cada uno de los niveles es mucho más directa y clara, mostrándonos algún que otro momento y giro argumental que nos dejará con la boca abierta. Sin lugar a dudas, Treyarch ha ido aprendiendo de su experiencia en los Call of Duty anteriores para mejorar su narrativa, y mostrarnos una historia con los elementos justos para enganchar, pero sin dejar de olvidar que están preparando un producto hecho para un consumo rápido y no muy sesudo.

No obstante, el modo historia tiene alguna que otra pega. El principal es la completa falta de subtítulos (Pese a que las versiones en otros idiomas sí que disponen de esta opción), lo que nos obligará a jugar con el volumen de la televisión demasiado alto si queremos llegar a oír al compañero que tenemos a apenas unos centímetros. Y otra gran pega del título (Para mi gusto) es el exagerado uso de la violencia y el gore en algunos momentos. Y es que aunque Black Ops hace un trabajo genial planteándonos unas misiones dignas de las mejores películas de serie B de los años 80-90, también las decora con momentos de autentica crueldad. Y aunque la primera vez que degüellas a un soldado enemigo por la espalda, clavándole un puñal en la nuca, es muy vistoso, cuando este tipo de escenas se va repitiendo sistemáticamente y de forma gratuita, me ha acabado cansando un poco. Se puede contar una historia sin estar cortándole los ojos al enemigo cada dos por tres.

El modo multijugador: ¿La evolución definitiva?

Call of Duty carga con una gran responsabilidad a sus espaldas. Y es que, desde el lanzamiento de Modern Warfare, muchos se refieren a esta saga como “el Counter Strike de hoy en día“, consiguiendo que millones de jugadores se conecten a diario para jugar, todo un fenómeno sin igual. Y he de decir que Call of Duty Black Ops no defrauda a la hora de ponerse a la altura de sus antecesores.

La fórmula del multijugador es prácticamente la misma que en los Modern Warfare. Conforme juguemos, obtendremos puntos de experiencia. Estos puntos nos harán subir de nivel y nos permitirá acceder a nuevas armas, opciones y modos de juego, que van desde el más básico deathmatch todos contra todos por equipo, a modos más refinados como la captura y defensa de lugares determinados, el bombardeo de un objetivo estratégico, o modos “realistas”, sin regeneración de vida ni ventajas por cumplir determinadas proezas (Como conseguir una gran racha de muertes consecutivas).

No obstante, Treyarch no se ha conformado con mantener esta línea continuista, y ha procurado innovar y añadir nuevos elementos a esta fórmula, cambiando drásticamente la forma en la que se juega. En primer lugar, se ha añadido al sistema de experiencia un sistema de “créditos” similar al que pudimos ver en Halo Reach. Al terminar cada partida, aparte de puntos de experiencia, recibiremos una cierta cantidad de estos créditos COD, con los que podremos comprar diversas mejoras para nuestra cuenta. Y es que a partir de ahora, no solo basta con subir de nivel para obtener un arma en concreto: En Black Ops, tendremos que ganárnosla acumulando los créditos que cuesta.

Para obtener créditos más rápido de lo habitual, tendremos dos opciones. La primera será la de la adquisición de contratos, “desafíos” que nos retarán a cumplir un objetivo antes de que pase una determinada cantidad de tiempo de juego. Matar a 15 enemigos, ganar 3 partidas consecutivas… Cuanto más difícil sea el objetivo, más créditos obtendremos por cumplirlo.

La segunda manera de obtener créditos es la participación en partidas de apuesta. Antes de comenzar, nos jugaremos parte de nuestros créditos, siendo los tres mejores jugadores de la partida quienes se repartan el botín. Todo un aliciente que hará las delicias de los jugadores más competitivos.

No obstante, este sistema conlleva un pequeño “problema”. Y es que, mientras que en las entregas anteriores teníamos que jugar una gran cantidad de tiempo con un arma concreta para desbloquear sus accesorios, en este nuevo sistema nos bastará con reunir los créditos necesarios para jugar con lo que queramos, como queramos, lo que hace que determinadas armas y accesorios sean demasiado fáciles de conseguir, acabando de un plumazo con el desafío que suponía comenzar a jugar con otras armas.

En conclusión, el modo multijugador de Black Ops es, sin lugar a dudas, igual de viciante o más que los desarrollados por Infinity Ward para entregas anteriores, lo que supone una genial garantía de calidad para el jugador, asegurándonos horas y horas de diversión online.

Los modos extras: Zombis por aquí, zombis por allá

En último lugar, Black Ops cuenta con un modo extra e independiente de los modos historia y multijugador, pese a tener parte de uno y de otro: El modo Zombi.

Como os podéis imaginar, el objetivo de este modo es bastante claro: Matar zombis. O, siendo más correctos. Nuestro objetivo será acabar con oleadas de zombis cada vez más fuertes y resistentes, mientras procuramos ir encontrando la salida del lugar en el que nos encontramos.

Este modo lo podremos disfrutar tanto en solitario como con amigos, ya sea en pantalla divida o por internet, juntando hasta 4 jugadores. Y lo que en principio es un concepto muy simple, se transforma en un juego realmente bueno y adictivo.

Para progresar en este modo de juego es indispensable ser hábiles y un buen equipo. En solitario nos encontraremos con la desagradable sorpresa de que no aguantaremos más de dos golpes de un zombi, y encima estos se mueven más rápido de lo que aparentan, y sobre todo… Muy silenciosamente. He sido incapaz de pasar de la tercera ronda sin morir jugando en solitario, para que os hagáis una idea.

Sin embargo, al juntarnos varias personas, la perspectiva cambia. Los jugadores del equipo pueden curar a los demás en el caso de que caigan víctimas de los zombis, y es mucho mas fácil cubrirse las espaldas los unos a los otros. De la misma manera, también será más fácil obtener los puntos que podremos utilizar para obtener más y mejor armamento, y avanzar por las partes bloqueadas del mapeado.

En total, en el modo zombi podremos jugar en tres mapas diferentes, siendo uno accesible desde el principio, el segundo se desbloquea en el momento que terminemos la campaña principal (Siendo este el famoso mapeado del tráiler en el que nos encarnaremos en Kennedy, Castro, u otras personalidades de la épica), y el tercero… el tercero es un mapa algo especial.

Tras acceder a una parte “secreta” del juego, podremos desbloquear dos minijuegos nuevos. Uno es una conversión directa de la aventura textual “Zork“, un detalle tremendamente curioso, pero impracticable en consola, al tener que estar escribiendo los comandos para jugar en un incomodo teclado virtual. El otro minijuego es el tercer mapa del modo Zombi, pero con una peculiaridad: En este modo no jugaremos en primera persona, como en el resto del juego, sino que el juego se transformará hasta parecerse más a los clásicos Commando de Capcom. Manejaremos a nuestro personaje viéndolo desde arriba, pudiendo disparar en una dirección diferente a la que nos movamos, mientras nos defendemos de la creciente cantidad de zombis que aparecen por los bordes de la pantalla.

Y aunque este modo es genial, y bastante original, sufre de dos pequeños grandes problemas. El primer problema es que dispondremos de poca o ninguna información sobre los objetivos a cumplir en los mapas. Como por ejemplo, en el mapa que tenemos desbloqueado desde el principio, tan solo sabremos que tenemos que activar la energía eléctrica del lugar para obtener algo. El cómo hacerlo, o que obtendremos con ello, son una completa incógnita en todo momento, obligando al jugador a experimentar y vagabundear sin saber realmente que está haciendo o si está yendo en la dirección correcta.

El segundo problema seguro que no necesita mucha explicación… Y es que el modo tiene solo 2 mapas. Dos. Y uno de ellos, solo accesible si terminamos primero la campaña. ¿Es que no había lugar para meter al menos uno más, para variar? ¿O está pensado que sean la estrella del inevitable DLC que comenzará a aparecer dentro de un par de meses?

Gráficos: Fotorrealismo extremo… Como en los anteriores.

Queda poco por decir del extremo fotorrealismo que están consiguiendo tanto Infinity Ward como Treyarch a la hora de hacer sus juegos. En esta ocasión, Black Ops utiliza una versión mejorada del motor utilizado en Modern Warfare 2, lo que nos asegura unos gráficos de infarto, aunque los jugones seamos tan “críticos” que ya nos hayamos acostumbrado a ver estas maravillas en movimiento.

Aun así, es increíble ver como se ha conseguido rizar el rizo, y se han conseguido mejorar aun más determinados detalles del motor que en entregas anteriores no estaban tan bien conseguidas. En concreto me refiero a la representación de caras y animación facial. Hay una misión en concreto de la historia en la que uno de los personajes secundarios nos narrará en primera persona los hechos que vivió al final de la Segunda Guerra Mundial. Este nivel comienza con este personaje en primer plano hablándonos sobre ello. Y, en serio, me gustaría saber cuántas horas se han pasado los chicos de Treyarch para conseguir un modelado tan genial de la cara de este personaje, que se mueva con esa fluidez natural, o que incluso en algunos momentos haga gestos realmente humanos.

Queda claro que Call of Duty es un referente de la potencia gráfica en consolas, pero sin embargo, aun consiguen sorprendernos mejorándolo aun más. ¿Qué será lo siguiente?

Conclusiones:

Hagamos un breve repaso de lo que supone Black Ops, ¿de acuerdo?

Resulta que tenemos un juego que cuenta con una solida y variada historia, y que nos pone en medio de una película de acción de las buenas. Un modo multijugador que promete darnos cientos de horas de diversión con nuevos alicientes para los jugadores más empedernidos. Un modo zombi en el que desconectar y dedicarnos a cooperar contra las masas de no muertos nazis del infierno. Unos gráficos fotorrealistas, que en más de una ocasión nos harán dudar de si estamos viendo un videojuego en tiempo real, o un video digno de película postprocesada para cine. Una banda sonora acorde y épica, unos controles cómodos y refinados… ¿En serio hace falta decir algo más para que le echéis el guante?

¡Y recordad! Call of Duty: Black Ops está disponible para Nintendo DS, PC, PlayStation 3, Xbox 360 y Wii.

Lo mejor:

– Una historia que se comprende, y bastante entretenida.

– Niveles muy variados, cada misión es un mundo en sí misma.

– Un multijugador excelente

– Destrozar cabezas de zombi con tres amigos más

Lo peor:

– Algunas partes de la campaña son exageradamente difíciles, y se abusa del gore

– El sistema de créditos del multijugador nos permite “trampear” el sistema

– Se echan en falta más mapas para el modo zombi.

Y por todo esto, en Psicocine creemos que se merece un…

9/10

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