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Publicado el 8 marzo, 2012 | por Sandor

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Análisis PS3: ‘Final Fantasy XIII-2’

Se podrían decir muchas cosas sobre esta generación, de todo tipo, pero hay algunos hechos  incuestionables. Uno de muchos es la “leyenda”, venida a menos, de Final Fantasy XIII, que tras años de desarrollo eternos, al final, obtuvo un resultado que quizás no fue el esperado por la mayoría de los fans, aunque a nosotros nos encantó en su momento.

Tal fue el palo, que Square-Enix sorprendió a propios y a extraños al anunciar el desarrollo de Final Fantasy XIII-2, una secuela que tiene como principal objetivo recuperar parte de la honra perdida con la precuela, dando prioridad a este proyecto sobre otros de la Fabula Nova Crystallis, como el esperadísimo Versus XIII. Tras un tiempo de desarrollo récord en comparación a su precuela, aparece en nuestro país Final Fantasy XIII-2. ¿Habrá tropezado la compañía dos veces en la misma piedra?

Historia:

Final Fantasy XIII-2 continúa la historia de Final Fantasy XIII prácticamente donde la dejó su antecesor. Si bien nos hemos hartado de ver a Lightning en todo tipo de material promocional, tráileres y la propia introducción del título, curiosamente, la historia no la tendrá como protagonista, dejando este rol a su hermana menor y protagonista indirecta de Final Fantasy XIII, Serah Farron.

Serah se encuentra desolada. Tras ser salvada de un destino horrible por Lightning, descubre con pavor que ninguno de sus compañeros es capaz de recordarla. Todo el mundo da por hecho que ha muerto, de forma totalmente contraria a lo que ella recuerda… Sin embargo, no todo está perdido, ya que en mitad de un ataque en su pueblo, aparecen ante ella un chico llamado Noel y un monísimo moguri como por arte de magia. El chico se presenta como un viajero del tiempo proveniente de un futuro apocalíptico, y le cuenta a Serah no sólo que su hermana está viva, sino que le ha sido encomendada como misión conseguir que ambas se reencuentren. De esta manera, comienza un viaje por el tiempo que ninguno de los dos será capaz de olvidar.

Si bien la historia de Final Fantasy XIII-2 es más un motivo más que suficiente para justificar todo el juego, destaca su simpleza frente a la de su precuela. Aunque por otro lado, esta simplicidad se justifica por ella misma: Final Fantasy XIII-2 no es más que una secuela, y tan solo puede ampliar la historia que ya conocemos, y no sorprendernos como lo hizo el juego original. Y es que gracias a los viajes en el tiempo, seremos capaces de aprender mucho más acerca del mundo de Fabula Nova Crystallis, incluso podremos ver de primera mano consecuencias y desencadenantes de los hechos de la precuela, detalles dignos de ver, pero que nos sabrán a poco en comparación a lo ya jugado anteriormente.

¿Quiere esto decir que los que no jugaron a Final Fantasy XIII no pueden probar este título? Ni mucho menos. Square-Enix ha hecho un gran trabajo en este apartado para no dejar a nadie fuera de él. Ya seamos jugadores que no fuéramos capaces de completar Final Fantasy XIII, o no lo hayamos jugado en absoluto, contaremos con todo tipo de ayudas para no perdernos: Un resumen, capítulo a capítulo, de los sucesos del juego anterior, una base de datos con todo lo que deberíamos conocer de los personajes, flashbacks incorporados dentro del juego y la propia trama… Está claro que un fan de Final Fantasy XIII disfrutará mejor del juego a priori, al no tener que informarse de qué significa eso del Nido, o la Purga, o por qué la tecnología del mundo parece tan “primitiva” en algunos aspectos, pero poniendo un poco de nuestra parte, no nos sentiremos para nada “dejados de lado” por el juego.

No se puede decir lo mismo de una de las muchísimas novedades y cambios que introduce Square-Enix en el título a nivel argumental, y es que prácticamente por primera vez en un Final Fantasy de la saga principal, el jugador será capaz de seleccionar que frases decir en determinados momentos del juego, yendo bastante más allá de las clásicas elecciones del tipo “Si”/”No”. Si bien a priori es un detalle agradable que seamos capaces de preguntar al personaje que tengamos delante sobre el tema que nos interesa en lugar de otros, o dar la respuesta que más probable o mejor nos parezca, en algunos momentos este sistema “se pasa” de interactivo. Y es que resulta muy extraño estar jugando con un personaje preconcebido como es Serah, y de golpe, tener que seleccionar si lo que realmente le preocupa a ella es el estado de su hermana, de su pareja sentimental, de su mascota, o de los niños a los que da clase en el pueblo. O aun peor… no conocer de nada a un personaje como es Noel, y tener que decidir por él cuáles son sus intereses.

También es curioso el experimento de Square-Enix de introducir los múltiples finales a una saga tan claramente lineal como es Final Fantasy. Y es que también por primera vez en la saga, el final de la historia no es fijo, juguemos como juguemos al título. De la misma manera que nuestras interacciones en las conversaciones podrán influir en gran manera los fragmentos de historia que juguemos, al final, nuestras decisiones provocarán que lleguemos a uno de los 9 posibles finales diferentes. Si bien no es un detalle en absoluto negativo del título, si que merece la pena que sea destacado.

Jugabilidad:

Final Fantasy XIII-2 mantiene a grandes rasgos la misma estructura jugable que su antecesor, introduciendo nuevos detalles y solucionando algunas de las críticas más flagrantes al título anterior. El primer detalle, y también una de las principales novedades del título, es el uso de una “antesala” a absolutamente todos los sucesos del juego llamada el Umbral de las Eras. Este lobby simbolizará el viaje en el tiempo de Serah y Noel, pudiendo desbloquear nuevos portales por los que llegar a diferentes zonas en diferentes momentos temporales. También podremos, de forma también nueva en la saga, escoger si “borrar” una de estas secciones para volver a jugarla totalmente desde el principio: Mantendremos nuestro avance en las sidequests de la zona, así como nuestro nivel y objetos, pero tendremos la ocasión de volver a tomar las decisiones disponibles en el capítulo, con el fin de obtener un mejor desenlace, desbloquear nuevos portales, o alterar la historia a partir de ese momento. Gracias a esto, Final Fantasy XIII-2 es capaz de implementar un sistema de autoguardado, y los puntos de guardado fijos desaparecen por completo: Cometer un error no será decisivo, y nunca llegaremos a perdernos absolutamente nada del título. Si nos dejamos algo por hacer, solucionarlo será tan fácil como rejugar la zona, y dejar la partida a medias o fallar estrepitosamente ante un jefe no tendrá las mismas repercusiones que antaño.

Una vez estemos ya metidos en una zona definida, el juego se comportará de forma muy parecida a los Final Fantasy más clásicos: Dejando de lado el esquema lineal y “pasillesco” de su antecesor, habitualmente apareceremos en una zona civilizada, con personajes con los que podremos interactuar, comerciar u obtener misiones de ellos, y una vez dejemos atrás estas zonas habitadas, estaremos a merced de los monstruos y combates aleatorios tan propios del genero. El sistema de combates aleatorios también ha sufrido un cambio a mejor, y es que, en cualquier momento nos podremos encontrar con un monstruo, igual que sucedía hasta ahora. Sin embargo, en esta ocasión, en lugar de pasar directamente al combate, tendremos un breve lapso de tiempo en el cual el monstruo aparecerá en el mismo mundo en el que nos movemos nosotros. En este momento podremos escoger si huir de él, dejándolo atrás y evitando el combate, intentar pillarlo desprevenido atacándolo antes de que sea capaz de percatarse de nuestra presencia, o dejar que la naturaleza siga su curso y enfrentarnos en un combate normal y corriente. Este cambio, si bien puede provocar que los jugadores más impacientes acaben evitando al máximo posible el tener que subir a sus personajes, con la consecuente subida de dificultad, es un sistema efectivo para esos típicos momentos en los que no queremos preocuparnos de otra cosa más allá de completar la misión que tengamos entre manos. También es digna de mención la inclusión de puzzles de forma ocasional en el transcurrir de la historia, habitualmente como método para deshacer paradojas temporales provocadas por nuestros saltos en el tiempo. Estos puzzles, si bien no son lo suficientemente complejos como para ofrecernos un auténtico desafío, nos darán un respiro y algo de variedad en un género con unas pautas tan marcadas.

Los combates, que en principio mantienen el mismo sistema de Final Fantasy XIII, basado en fragmentos de tiempo en los que introducir comandos, y diferentes roles que denotarán nuestras habilidades, posibilidades y comportamientos frente al enemigo, también cuentan con una novedad curiosa que a más de uno le sonará de otros juegos. Y es que , llegados a un determinado punto de la trama, tendremos la opción de pelear junto a animales, bestias o criaturas inorgánicas que hayamos “capturado” o fusionado entre sí en el juego. Si bien no podremos controlarlas directamente, cada una de estas criaturas tiene su propio nivel, habilidades y rol fijo en el combate, actuando acorde a este. Este componente añade un nuevo nivel de estrategia en los combates: No sólo nos tendremos que preocupar de encontrar las mejores alineaciones de nuestros personajes para acabar con ese enemigo tan fuerte, o ese jefe tan puñetero, sino que tendremos que tener cuidado de mantener también a nuestras bestias bien cuidadas y a la altura de las circunstancias, ya que tener a una bestia bien entrenada o con las habilidades adecuadas puede suponer la diferencia entre una victoria fácil y una derrota estrepitosa.

Aspecto Técnico:

Final Fantasy XIII-2 es visualmente conmovedor y apasionante. Si bien es cierto que seguramente no pueda competir en números y tecnología con títulos como Battlefield 3, el diseño artístico del título es fantástico. Desde la calidad y originalidad de las criaturas y enemigos, hasta la amplitud y belleza de los entornos por los que nos moveremos, Final Fantasy XIII-2 consigue introducirnos en un mundo de ensueño, y en el que en más de una ocasión dudaremos si estamos ante un video o una escena en tiempo real. Esto se ve amplificado por el hecho de que Final Fantasy XIII-2 deja también atrás la costumbre de contar la mayor parte de la historia mediante videos pregenerados y espectaculares: En esta ocasión, el mismo motor del juego servirá para hacernos avanzar en la historia, y he de reconocer que no cumple para nada mal su tarea.

Además, el juego funciona de forma fluida, dejando atrás las más que molestas ralentizaciones que sufrimos en la demo disponible en los sistemas de descarga digitales.

En el sonido, Final Fantasy XIII-2 se muestra igual de experimental que el resto de aspectos del título, ofreciéndonos una banda sonora que se aleja de las melodías puramente instrumentales y de corte clásico compuestas por tan solo uno, o a lo sumo dos compositores. La banda sonora de Final Fantasy XIII-2 es tan variada como amplia, tocando todo tipo de géneros, algunos de ellos realmente sorprendentes. Y es que nos encontraremos con canciones a cargo de gente tan variopinta como la tecnológica y dulce artista rusa Origa, o el estridente grupo de nu-metal Shootie HG, sin dejar de lado las composiciones clásicas de Masashi Hamauzu. Seguramente encontremos canciones más adecuadas a nuestros gustos, y otras que menos, pero una cosa os aseguro: Jamás pensé que una canción de rap relativamente mala tuviera cabida en un juego como es Final Fantasy.

Conclusiones:

Final Fantasy XIII-2 es un juego atípico para formar parte de una saga tan importante como es Final Fantasy. Y es que el título, más que ofrecernos la experiencia que cabe esperar de esta franquicia, parece ser un cajón de arena de Square-Enix. Dejando la historia en un relativo segundo plano, Final Fantasy XIII-2 nos ofrece, ante todo, nuevas formas jugables y muchos conceptos nuevos que pretenden demostrar que Square-Enix aun escucha a los fans, y que es capaz de ofrecer fórmulas de juego muy diferentes a la vista en Final Fantasy XIII. Sin embargo, la pregunta ahora es… ¿A dónde llevará la franquicia todos estos cambios? ¿Cuáles de todo ellos han llegado para quedarse? ¿Y cuáles no volveremos a ver jamás? ¿Será el próximo Final Fantasy un Pokémon a lo grande?

Dejando estas preguntas de lado, Final Fantasy XIII-2 demuestra ser un gran experimento jugable que merece mucho la pena, y que devuelve la honorabilidad a la franquicia. Sin duda, los fans del título anterior tienen una cita obligada con este juego, y todos los que no fueron capaces de aguantar la linealidad del anterior, o que tildan a Final Fantasy de ser una saga anquilosada en el pasado… Deberíais jugarlo. Ojalá Final Fantasy XIII hubiese sido tan arriesgado a nivel jugable como este Final Fantasy XIII-2.

9/10

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