Análisis PS3: ‘Dragon Age 2′

Allá por Noviembre de 2009 salió a la luz el Dragon Age: Origins, el heredero espiritual de juegos como Baldur’s Gate, franquicia también de Bioware. El juego enseguida tuvo una más que aceptable bienvenida por parte de los jugones, con un buen equilibrio entre jugabilidad e historia valía perfectamente para los jugadores más hardcore y los mas casuals. El juego terminaba con un final más o menos cerrado, pero abría una puerta para seguir extendiendo el mundo con una secuela. La secuela ha llegado con ‘Dragon Age 2‘, el cual pasaremos a contaros nuestras impresiones en este análisis.

El nacimiento de una leyenda

Pongámonos en antecedentes, en Dragon Age: Origins encarnábamos a El Guarda, un Guardia Gris que logró derrotar a los Engendros Tenebrosos en la Ruina de Ferelden. En el anterior juego nuestra misión como El Guarda era reunir a todos los pueblos libres para hacer frente a esta Ruina, lo que daba lugar a muchas historias y una duración del juego que muchos juegos de la actual generación quisieran. Pues bien, sabiendo esto podemos empezar a contar un poco los comienzos de la historia del Campeón de Kirkwall.

El juego está narrado por Varric, un pícaro enano con un gran carisma, resulta que la Capilla lo ha secuestrado por que quiere conocer de primera mano la historia de la ascensión del Campeón de Kirkwall, ya que el propio Varric participó en los acontecimientos es el más indicado para contarla. El enano empieza una historia  donde El Campeón se enfrenta a centenares de enemigos y derrota sin apenas esfuerzo a un enorme ogro. Pero solamente nos sirve de tutorial, para aprender a manejarnos en el combate, después Varric se pone serio y cuenta la historia tal y como sucedió. Empezamos con Garret Hawke y su familia escapando de Lothering para huir de la Ruina, después de algunos combates y pérdidas  llegamos a Kirkwall.

En Kirkwall la mayor preocupación de Hawke es medrar en la sociedad de la ciudad, y restaurar el nombre de su antigua familia para otorgarle a su madre el lugar que se merece. Kirkwall es muy diferente a lo que ya habíamos visto en Ferelden en el Dragon Age: Origins, donde casi todo era un entorno mayoritariamente rural. En Kirkwall estamos ante una inmensa urbe, con un montón de localizaciones, barrios de distinta escala social y muchos peligros en sus calles. Es uno de los peros que hemos encontrado, aunque Kirkwall y sus alrededores es un escenario con carisma y con muchas localizaciones es claramente inferior a lo que ya hemos visto en la primera parte del juego.

Una parte muy importante de la historia de Dragon Age 2 son sus personajes, a lo largo de la trama iremos haciendo misiones y búsquedas que nos contarán un poco sobre el pasado y la personalidad de éstos. Esto hace que sean unos personajes muy bien construidos, aportándoles carisma e identidad no solo a ellos, si no al juego entero. Dentro del grupo de nuestros aliados podemos contar con Fenris, el guerrero élfico, Anders, un ex-guardia gris y mago, defensor a ultranza de los derechos de los magos, también está la bella y exótica pirata Isabella (que nos meterá en algún lío), la encantadora maga de los elfos dalishianos Merrill y Varric el pícaro enano cuentacuentos y mentiroso, que a mi parecer es el mejor personaje de todos. Pero también la familia tiene cabida dentro del grupo de nuestro Campeón, dependiendo del tipo de personajes que escojamos al principio del juego nos acompañará Bethanny, la hermana menor y maga apostata o Carver, un consumado guerrero siempre a la sombra de su hermano mayor.

La historia se divide principalmente en tres actos, en el primer acto tenemos que hacernos un nombre y fortuna dentro de la ciudad. En el segundo acto es donde alcanzaremos el título de Campeón, salvando a la ciudad y el último es donde lo pondremos todo patas arriba. Aunque el juego no es tan grande ni tan épico como su predecesor, y aun sin tener tantas localizaciones diferentes, hay que reconocer que al menos es más variado y original en cuanto a las tramas. Cada acto tiene una diferencia de unos tres años, donde nos tendremos que enfrentar a enemigos totalmente distintos, no solo a los Engendros Tenebrosos como en la primera parte.

Derrotando a Dragones y Tiranos

Dragon Age 2 es ante todo un action RPG, así que en muchos aspectos prima la acción. Así todo a la hora del combate podemos jugar de las dos maneras posibles, como si fuera un RPG puro y duro, controlando todas las acciones de nuestros personajes, o por el contrario, dejando a nuestros compañeros al libre albedrío. Yo personalmente me he decantado por un sistema a medio camino de los dos, controlo a los otros personajes pero solo cuando los necesito, no constantemente. Aún siendo un action RPG, Dragon Age 2 tiene todas esas opciones clásicas de los RPG de toda la vida, ya sabéis, equipar al personaje con las mejores armas y armaduras, comprar pociones, etc… También están los árboles de habilidades, muy completos y bien esquematizados y explicados, haciendo que sea muy fácil tener claro lo que queremos para nuestros personajes.

El juego cambia ligeramente dependiendo del personaje principal, ya no solo en la trama, que habrá ciertos cambios, si no en los componentes del grupo que quieras llevar para hacer un equipo equilibrado. Al principio del juego podemos escoger entre Mago, Guerrero y Pícaro. El primero supone la mayor potencia de fuego, desde la distancia podremos causar cantidades ingentes de daño a muchos enemigos. El segundo es el que aguanta los golpes y acaba con los enemigos en las distancias cortas. Por último el pícaro es quizás el personaje más versatil, lo mismo ataca desde la lejanía con los arcos como en las distancias cortas con las dagas, confunde al enemigo y se ayuda de su velocidad y precisión para hacer el máximo daño posible antes de que lo golpeen.

En el combate los enemigos demuestran una IA bastante acertada, más o menos por combate salen dos o tres tipos de enemigos, en los que los “jefes” curan a los aliados y son los más difíciles de abatir, luego están los asesinos que atacan por la espalda y cuando menos lo esperas que también son bastante duros. Y por último la consabida carne de cañón, que apenas duran un par de golpes bajo nuestro acero. También en algunos combates (que no en todos) hay lanzadores de conjuros, que suelen ser lo más difíciles de echar abajo debido a sus conjuros de protección, etc… Los combates tienen un nivel de acción adecuado, se acercan enemigos por la retaguardia y vienen en varias oleadas, así que los combates pueden ser bastante interesantes debido a su duración. En definitiva el combate se podría resumir en velocidad y ritmo. Así todo el juego parece que ha rebajado su nivel de dificultad, ya que en el primer Dragon Age las cosas eran bastante más difíciles.

También es importante el componente social dentro de la jugabilidad. En los diálogos como viene siendo habitual tenemos varias opciones a la hora de hablar, la primera es la “diplomática”, la segunda es la “chistosa” o “graciosa” y por último la “borde” o algo “beligerante”. Dependiendo de lo que digamos sube el indice de amistad o rivalidad entre los compañeros del equipo, la amistad o rivalidad desbloquea nuevas habilidades e incluso nuevas misiones.

Hay varios tipos de misiones, las principales, que son claves para el desarrollo del juego, las de los compañeros, que nos daran nuevas aptitudes para los personajes y nos ayudaran a conocer un poco a los mismos. Y por último, las secundarias y los rumores, que bien aunque no sean claves y apenas nos den unas monedas de oro o algún objeto importante le dan mucho fondo y bastantes horas adicionales de juego.

Paseando por las calles de Kirkwall

Aunque hay una ligera mejora, no es demasiado palpable entre Dragon Age 2 y su primera parte. Bien es cierto que las animaciones se han mejorado y ampliado, tanto faciales como de cuerpo entero a la hora del combate. Sobretodo diría que los personajes principales están mucho mas trabajados, diseñados a conciencia y cuidando hasta el mínimo detalle. Respecto a los escenarios, están muy cuidados, tienen muchos detalles y son considerablemente grandes, favorece a la exploración de todos y cada uno de ellos. Pero son demasiado pocos y los reutilizan en muchas misiones, haciéndose bastante monótonos cuando llevas unas cuantas horas de juego. Las animaciones del combate están a la altura, sobretodo con los conjuros mágicos, bolas de fuego, conos de hielo o tormentas de fuego y eléctricas son de lo más impresionante que podremos ver en los combates. Si a esto le añades muchos enemigos por pantalla o algunos jefes finales particularmente grandes tienes asegurado el espectáculo en los combates.

Dragon Age 2 está subtitulado al español con las voces originales en inglés, con un doblaje muy acertado, que es en parte el responsable del gran carisma que tienen todos los personajes del título. Los efectos sonoros de las explosiones mágicas o el entrechocar del acero está al mismo nivel del doblaje, bastante sobresaliente. También hay que mencionar la banda sonora por supuesto, esta muy bien realizada, muy adecuada en la temática fantastico-medieval del título, con sus canciones de combate, de las tabernas y hay canciones que vienen como anillo al dedo en los momentos de gran tensión. Pero al igual que con los escenarios son algo escasas, el tracklist no es demasiado largo y repiten demasiado las canciones, que cuando llevas alrededor de 20 horas de juego ya te las conoces y sabes hasta cuando van a sonar.

En definitiva tiene un apartado técnico bien cuidado en todas sus vertientes, aunque no especialmente sobresaliente visto lo que hay por ahí con los últimos juegos que estamos viendo últimamente.

Conclusión

Dragon Age 2 es una digna continuación de Dragon Age Origins. A diferencia de otras secuelas no es ni mas grande ni más espectacular que su predecesor, parece que esté más localizado y más centrado. Eso sí, toda la pinta tiene de ser el preludio a algo mucho más grande, algo así como lo que ya hemos visto con Mass Effect 2. Lo que esta claro es que BioWare y EA tienen esa fórmula para hacer siempre grandes juegos, que acaban convirtiéndose en sagas indispensables para los jugones. En resumidas cuentas, su historia es de lo mejor que tiene el juego, con una jugabilidad que repite los aciertos de su predecesor y un apartado técnico contundente. Después de haberlo jugado en profundidad y haber disfrutado mucho con Dragon Age 2, en Psicocine creemos que se merece un

8.5/10