Analisis no image

Publicado el 7 noviembre, 2011 | por Sandor

0

Análisis PC: ‘Battlefield 3’

Hay que reconocer que en las conferencias del E3 de este año 2011, una de las más comentadas no fue de ninguna de las majors de las consolas, sino precisamente, de una compañía de software. Electronic Arts y DICE asombraban a propios y a extraños con una brutal demostración en vivo de Battlefield 3, su nueva apuesta en fps para este año y con la que espera llevarse parte de los usuarios del titán que es hoy día la saga Call of Duty. Meses después, por fin tenemos el juego en nuestras manos, y tal y como lo merecía, hemos analizado su versión de PC. ¿Es realmente el juego tan espectacular como nos enseñaron?

El juego es increíblemente diferente en sus tres modos de juego: Historia, cooperativo y multijugador. Así que pasemos a analizar cada una de estas partes por separado.

Historia. Crónica de una muerte anunciada

La campaña de Battlefield 3 comienza de forma espectacular. Tras una breve introducción y ver un par de edificios que nos pondrán en situación en Nueva York, pasaremos a controlar al sargento Blackburn. Perseguidos no sabemos por qué, saltaremos sobre el techo de un vagón de metro y nos colaremos en él… Para descubrir que está lleno de terroristas. Tras avanzar un poco, descubriremos que esta introducción no es sino el propio final del juego, el cuál dejaremos de jugar en un momento increíblemente tenso para comenzar a recordar y a jugar, misión por misión, todo lo que nos ha llevado hasta ese punto, dando sentido a el que estemos en Nueva York, que haya un tren lleno de encapuchados, o que llevemos unas esposas abiertas en la muñeca.

La campaña resulta bastante variada, y es que en las aproximadamente 9 misiones que jugaremos, pelearemos en entornos urbanos, en poblados bosques, serviremos de artillero en un jet, visitaremos oficinas con un diseño que recuerda a Mirror’s Edge (También de DICE), asaltaremos el escondite de un dictador… Queda claro que los chicos de DICE tomaron nota de las críticas de la campaña de Medal of Honor, añadiéndole ese punto justo de espectacularidad y variedad que hará que veamos en la campaña algo más que un tutorial para el modo multijugador.

La historia en sí, pese a ser algo floja y no ser más que una excusa para poder ponernos en todo tipo de misiones, una tras otra, sin tener que justificar el salto de un ambiente a otro, también es lo suficiente para mantener intrigada nuestra curiosidad, queriendo conocer que ha sucedido con el sargento Blackburn. De hecho, la historia guarda bastantes similitudes con la historia basada en el cautiverio e interrogatorio del capitán Mason de Call of Duty Black Ops.

Sin embargo, al final, no resulta una historia tan satisfactoria, y aunque la variedad de los niveles y algunos de los momentos que se nos presentan son realmente épicos, la campaña se hace excesivamente corta, pudiendo completarla en unas 4 o 5 horas, una duración que se antoja corta en comparación a otros juegos actuales.

Dejando de lado la historia para un solo jugador, el juego también nos ofrece 6 misiones para jugar en modo cooperativo, ya sea con amigos, o mediante matchmaking. Estas 6 misiones se van desbloqueando conforme acabamos las anteriores, y aunque algunas de ellas están basadas en escenarios y situaciones del juego (Como por ejemplo, resistir un ataque de la PLR), otras misiones serán totalmente nuevas (Como por ejemplo, pilotar un helicóptero mientras nuestro compañero nos hace de artillero y arrasa con una ciudad, o viceversa). Este modo cooperativo tiene además el aliciente de desbloquear armas para el modo multijugador, por lo que parece que no será el típico modo que se deja de jugar al cabo de unos pocos días.

Multijugador. Battlefield en estado puro

No queda duda alguna que el motivo por el que Battlefield 3 vale la pena es su modo multijugador. Mucho más extenso, y mejorado por los comentarios tras Medal of Honor y la beta, Battlefield nos ofrecerá cientos de horas de entretenimiento.

A través de internet podremos jugar a los siguientes modos:

  • Conquista (Y gran conquista, pero solo en PC): El modo clásico de Battlefield y que ha permanecido casi invariable desde los tiempos de 1942. Dos equipos compiten por conseguir el control de una zona, dividida en sectores, cada uno con su propia bandera. El objetivo del juego será acabar con los “tickets” de reaparición del equipo contrario, ya sea matando oponentes, o capturando las banderas del mapeado. La diferencia entre conquista y gran conquista es la cantidad de jugadores, pudiendo llegar a tener partidas de 32 contra 32 personas, todo un lujo.
  • Asalto o asalto por escuadras: Parecido a los modos que vimos en Bad Company. De nuevo, jugando por equipos, nos turnaremos entre atacantes y defensores. La misión de los atacantes será destruir dos objetivos colocados en el mapa colocando una bomba y esperando a que estalle, mientras que los defensores tendrán que evitar la colocación de esta bomba, desactivarla si se llegara a poner, y acabar con los “tickets” de regeneración de los atacantes. Aunque los mapeados son relativamente pequeños, conforme se destruyan los objetivos, nos iremos moviendo a nuevas partes del mapeado, como ya pasaba en Bad Company 2, ofreciendo un modo de juego duradero y variado.
  • Duelo a muerte por equipos o por escuadras: Una novedad en el juego, y es que podremos jugar al típico deathmatch sin preocuparnos de más objetivos que acabar con los tickets del equipo contrario. Sin embargo, seguiremos yendo por equipos, y jugaremos en versiones reducidas de los mapas, más o menos equivalentes a una sola sección de una partida de Asalto.

Sea cual sea el objetivo del juego, Battlefield 3 se sigue basando en un sistema de clases y escuadras bastante rígido, premiando al jugador que sabe jugar en equipo, cumple objetivos y hace una buena partida sobre el que se dedica a obtener el mejor ratio Muertes/Bajas del servidor.

A la hora de jugar, podremos desempeñar cuatro clases: Asalto (Que también cumplirá las funciones de médico de los Battlefield anteriores), apoyo (metralletas pesadas), reconocimiento (francotirador) e ingeniero (armamento antiblindados). Cada una de estas clases y de sus armas irá sumando su propia experiencia, desbloqueando nuevas armas y gadgets conforme obtengamos más puntos: Linternas, miras laser, lanzacohetes rastreadores, desfibriladores… La cantidad de objetos a desbloquear es inmensa, siendo este punto una espada de doble filo. Por un lado, nos motivará a jugar como nuestra clase favorita, hasta que al fin obtengamos el arma que más nos guste con absolutamente todos los accesorios que podamos necesitar. Por otro lado, resulta realmente desmotivador al principio pensar que esos puntos de mira tan útiles, o la posibilidad de curar a nuestros compañeros de equipo no formarán parte de nuestro arsenal hasta que hayamos jugado una buena cantidad de partidas.

Otro de los puntos flacos del juego es su “poca” cantidad de mapas, 9, que sin duda serán ampliados en un futuro mediante una buena cantidad de DLCs de pago, y solo mediante esta manera, ya que por el momento, DICE no planea proveer un SDK a la comunidad para poder hacer nuestros propios mapas y mods. También resulta reseñable, en el mal sentido, el uso del Pase Online en las versiones de consola, sin el cual no podremos jugar a ninguno de los fantásticos modos de juego online que posee el título.

El Battlelog: Una interfaz diferente

Uno de los cambios más notorios en Battlefield 3 en PC es, sin lugar a dudas, el uso del Battlelog. Y es que, aunque en las versiones de consola Battlefield mantiene su interfaz habitual basada en menús en el propio juego, en PC, cuando iniciamos el juego, en realidad, lo que iniciamos es un navegador que nos lleva hasta la dirección del Battlelog.

Esta página web pretende sustituir a los menús tradicionales, ofreciendo una manera mucho más rápida y ágil para los desarrolladores para modificar determinados aspectos de la configuración del juego sin tener que parchear el juego en sí, mientras que los jugadores podemos hacer determinadas operaciones en el juego sin tener que iniciarlo siquiera. Además, el propio Battlelog sirve de “red social”, ofreciéndonos datos y estadísticas propias y de nuestros amigos (independientemente a su plataforma) y ponernos en contacto con ellos.

Y aunque hay que reconocer que Battlelog, una vez te acostumbras, no es una mala herramienta, e incluso tiene sus partes buenas agilizando la búsqueda de amigos y servidores, o usándolo para iniciar el juego en segundo plano y saltar directamente a la acción pudiendo realizar otras tareas mientras el juego se termina de cargar, el sistema también provoca una serie de incomodidades bastante curiosas.

Por ejemplo, tareas tan sencillas como cambiar a nuestro personaje están tan increíblemente escondidas que muchos jugadores ni siquiera saben que se puede modificar. Encima, para más inri, el juego no tiene manual, y la versión digital del manual en Origin es tan solo una imagen en PNG avisándonos de que el juego no tiene manual impreso, provocando que no tengamos ningún tipo de ayuda a la hora de aprender a usar Battlelog, y saber que podemos hacer y que no desde la web.

Tareas como el cambio de la configuración del teclado, de las opciones gráficas, o de los accesorios de nuestra clase se vuelven algo demasiado problemático, ya que obligatoriamente, tendremos que modificar estas opciones desde el propio juego. Lo que significa tener que estar jugando online, por narices, esquivando las balas enemigas si queremos modificar nuestra resolución, la tecla con la que nos agachamos, o la opción de poner o quitar una mira telescópica a nuestro arma. Si Battlelog ya sustituye en muchas cosas a un menú tradicional, ¿Por qué han dejado fuera estas opciones? ¿No se han dado cuenta de lo cómodo que es tener todo configurado de antemano antes de ponerse a jugar, en lugar de tener que detener la partida para ponerse con ello?

Gráficos. Todo un portento

Dejando de lado la interfaz con la que tendremos que aprender a lidiar en PC, hay que reconocer que de todas las versiones que veremos de Battlefield 3, sin duda, la mejor, será la de PC, siempre y cuando tengamos una máquina capaz de hacer funcionar a tope el Frostbite Engine 2.0.

Para probar el juego, utilizamos un equipo con Windows 7 y un procesador Intel i5 2500k, con 8 gigas de memoria DDR3 a 1333 MHz y una tarjeta gráfica Nvidia GTX 570 con 1280 MBs de memoria dedicada, y tras todas las pruebas realizadas, llegamos a la conclusión de que incluso con las opciones Ultra del juego activadas a una resolución de 1680*1050 (Casi full HD), en ningún momento notamos ninguna ralentización, manteniéndose el juego siempre por encima de unos más que saludables 40 FPS, llegando incluso a superar la barrera de los 60 dependiendo de la cantidad de destrucción que veíamos en pantalla.

Y hay que reconocer que Battlefield 3, con todos estos filtros gráficos activados, resulta toda una maravilla de ver: El nivel de detalle de los personajes, el polvo sobre la cámara, los efectos de luz volumétrica, el sistema de partículas, el humo tremendamente realista, texturas en alta resolución, el uso natural y no exagerado de la luz HDR y el bloom… Sin duda, Battlefield 3 eleva el listón en el nivel de gráficos en los juegos, algo que no sucedía desde que Crysis llegó al mundo del PC allá por el año 2007. Tampoco hace falta hablar mucho más de los gráficos del juego, ya que este mismo análisis está decorado por capturas de pantalla realizadas por nuestro equipo. Y os aseguramos que no hemos retocado ni una sola de ellas.

Sin embargo, no todo el monte es orégano, y es que aunque se nos prometió que el Frostbite 2.0 multiplicaría exponencialmente el nivel de destrucción que pudimos ver en Bad Company 1 y 2… Y es algo que, sinceramente, aun he de comprobar. Y es que en Bad Company se nos enseñó que era más rápido, sencillo y divertido talar un bosque completo con nuestra metralleta, que meterse dentro del bosque a buscar al enemigo. Se nos enseñó también la sutil diferencia entre buscar una puerta para entrar en una casa, y agarrar un lanzacohetes y abrir nuestra propia “puerta” en cualquier pared.

Sin embargo, Battlefield 3 parece ser mucho más “duro” y “estático” que lo que pudimos ver en Bad Company. La mayoría de edificios serán difícilmente destructibles, y tan solo seremos capaces de derribar por completo uno o dos (Y, vaya, que casualidad, aunque sea en diferentes mapas, el edificio parece ser exactamente el mismo prop). Quizás no era muy realista que un tanque fuera capaz de atravesar una casa en Bad Company 2, pero tampoco es nada realista que ese mismo tanque en Battlefield 3 se quede completamente clavado al chocarse contra un árbol capaz de resistir las más de 50 toneladas de peso de nuestro M1 Abrams. Seguramente sea algo que ya no se pueda modificar en Battlefield 3, pero sería una pena que se perdiera ese excelente y divertidísimo grado de destructibilidad del entorno de los juegos anteriores.

Conclusiones:

Battlefield 3 es un juego increíble y enorme. Hay que reconocer que tiene una gran serie de peros, como son su breve historia para un jugador, el que el juego haya perdido características presentes en partes anteriores, los inconvenientes del Battlelog, o que DICE prefiera invertir el tiempo en crear un sistema para pases online y no en dar a los jugadores un SDK con el que juguetear y darle más vida al título. Sin embargo, su poderío gráfico es digno de verse, sus modos online son tan extensos y bien planteados que es muy difícil no acabar enganchado, y en definitiva, Battlefield 3 podría llegar haber sido un juego perfecto si se hubieran terminado de pulir un par de detalles.

Además, tiene dinosaurios.

9/10

Share Button
The following two tabs change content below.

Etiquetas: , ,

Quizás te interese...




Back to Top ↑