Cine

Publicado el 21 febrero, 2011 | por Sandor

0

Crítica: Secuestrados

Si habéis estado un poco atentos a nuestra web, y a Aullidos, seguro que ya sabéis que el próximo viernes 25 de febrero llega a los cines españoles la nueva apuesta de los productores de la aclamada Celda 211. Siguiendo la tendencia de cine de poco presupuesto, pero gran inventiva y originalidad, Miguel Ángel Vivas nos presenta una nueva manera de hacer terror… Esto es Secuestrados.

El argumento de Secuestrados es muy original, presentándonos a una familia muy acomodada que acaba de mudarse a una lujosa urbanización, en plena sierra madrileña. Todo un lujo del que tardarán poco en arrepentirse.

Al llegar la primera noche en la casa, Jaime (Fernando Cayo), Marta (Ana Wagener) y la hija de ambos, Isa (Manuela Vallés), hacen vida normal. Alguna discusión, la cena, hacerse a la nueva casa… Pero todo deja de importar cuando reciben una visita inesperada: Tres asaltantes (Guillermo Barrientos, Martijn Kuiper, Dritan Biba) irrumpen en la casa, inmovilizándolos mediante un uso gratuito de la violencia. Jaime y su familia se han convertido en las últimas víctimas de una banda del este especializada en el asalto de chalets.

Y, en realidad, poco más hay que contar de Secuestrados sin que realmente os fastidie la película. Su argumento, pese a parecer algo simple, da de sí más que de sobra para tenernos pegados a la butaca hasta el último momento. Secuestrados hace un uso magistral del ritmo, permitiendo respirar al espectador y no agobiarlo, pero sin llegar a bajar la tensión en ningún momento.

Lo que más me ha llamado la atención de la trama y desarrollo de Secuestrados ha sido el estilo de terror que nos presenta. Es bastante habitual pensar en terror y pensar en trucos baratos de cámara, de sobresaltos en el sonido, en definitiva, pensamos en las mil y una formulas manidas hasta la saciedad que suele usar este tipo de cine. Sin embargo, Secuestrados no utiliza ni uno solo de estos trucos, y nos asusta mediante la crudeza de sus imágenes, o el sufrimiento que nos transmiten sus personajes, un estilo más propio del cine gore (Aunque no se la pueda considerar de este género).

También cabe destacar el uso de la cámara y sonido en la película, alejándose muchísimo de lo convencional y presentándonos una película parecida, en forma, a REC. Cámaras al hombro, mostrándonos la acción prácticamente en primera persona, y un uso escaso de la música y efectos de sonido (Única y exclusivamente cuando algún objeto de la escena lo justifique, eliminando cualquier tipo de hilo musical de fondo) convierten a la película en algo cercano, algo familiar y realista, como si estuviéramos viendo un video casero de los protagonistas.

En definitiva, Secuestrados es un film intenso y desgarrador que nos muestra de forma cercana, y de una manera nunca antes vista, todo lo que sucede alrededor de los secuestros exprés, siendo imposible no recordar los más famosos casos de estos últimos años, como el secuestro del productor José Luís Moreno, o el polémico caso de la familia Tous y la reacción de su jefe de seguridad, que se saldó con uno de los asaltantes muerto, y la familia a salvo. Sin duda, Secuestrados nos da un nuevo punto de vista sobre estas polémicas, y nos acerca un poco más a algo tan extraño como nos supone, a priori, estos secuestros.

Precisamente en este punto radica, en mi opinión, uno de los pocos problemas de Secuestrados: La película está grabada de tal forma que nos quiere presentar una escena cercana, darnos miedo de una situación ciertamente terrorífica y en la que nadie querría verse. Pero seamos sinceros. Yo no me veo como un objetivo para una banda de este estilo. Y seguramente la gran mayoría de nosotros estos secuestros nos suenen a cosas que tan solo les pasan a los ricos, con cuartos de baño más grandes que nuestros propios pisos. Resulta algo difícil interiorizar lo que se está viendo y sentirse identificado con los personajes si tenemos presente esta diferencia de estatus.

En conclusión, Secuestrados es una película buena. Muy buena. Nos presenta una historia original, bien narrada, sin irse a lo fácil y sin parecer ridícula. Personalmente, me tuvo clavado en el asiento, pensando en lo siguiente que iba a suceder, y el final de la película llegó en un suspiro. Fans del terror y gente con estómago capaz de soportar la violencia… Secuestrados es vuestra película. Recomendadísima.

Lo mejor

  • Una bocanada de aire fresco en el género de terror.
  • Nueva, original e increíblemente entretenida.
  • Demuestra que otro tipo de cine español es posible.

Lo peor

  • Es algo difícil sentirse identificado con los protagonistas.
  • Los más miedosos, o que se perturben fácilmente con la violencia dura y las situaciones agobiantes que se abstengan, no apta para cardiacos.
Share Button
The following two tabs change content below.

Quizás te interese...




Back to Top ↑