Cine no image

Publicado el 18 enero, 2011 | por Juanramonh

3

Crítica: La Daga de Rasputín

Regresa a las pantallas de los cines españoles, una comedia en la que Jesús Bonilla repite la función de director tras haberse estrenado con El Oro de Moscú. Y es que en realidad La Daga de Rasputín es la “continuación” de esa película, ya que la mayoría del reparto principal son los mismos personajes, sólo que con alguna nueva incorporación al reparto principal y breves apariciones de paso o secundarias por algún amigo a modo de cameo.

El oro no pudo ser, pero quizás la daga

Jacinto (Antonio Resines) y Papeles (Jesús Bonilla) se encuentran en la cárcel tras haber sido detenidos en El Pardo en El Oro de Moscú. En su celda es encarcelado el Araña (Antonio Molero), un ladrón especialista en escalar cualquier estructura. En las duchas, Jacinto es identificado por la mafia rusa como el “eslabón perdido” por una malformación genética en los pies, con la que podrán encontrar la Daga de Rasputín. Sobre esta podemos decir que se trata de una joya proveniente del antiguo Egipto, con un poder superior a todas las cosas que hace a su poseedor casi invencible, César, Atila y Napoleón son algunos ejemplos de dueños. Su último paradero es Rusia, entregada al monje Rasputín, desde entonces nadie ha sabido nada más de la daga.

Viendo este argumento te puedes imaginar lo que nos iremos encontrando a lo largo de la película, además si has visto la “primera entrega” aún más, porque más o menos sigue siendo igual. Sobre los actores, al trío “serrano” mencionado anteriormente, repiten reparto María Barranco y Carmen Arche. Además de este quinteto también veremos varios “rusos” como Juan Luis Galiardo o su jefe, el mismísimo Andrés Pajares, o la guapa espía Carolina Bang que últimamente cuentan con ella para las películas españolas. Otros dos actores de nombre, aunque con un papel más escueto son Fernando Conde y Mario Pardo.

Respecto al apartado técnico, tampoco es que se hayan molestado mucho. Es decir, hay momento con efecto especiales un poco a la “española”, vamos que se notan demasiado la falsedad que hay en ellos. Además de algún que otro pequeño detalle ya sea por parte la figuración, atrezo y similares. Son cosas que no se han cuidado lo suficiente y hacen bajar la calidad del filme. Luego hay otras curiosidades como una parte rusa en la que el equipo se ha desplazado a la misma Plaza Roja de la Rusia para rodar esas secuencias. A Andrés Pajares se le entiende lo que dice, porque los últimos reportajes de televisión costaba hacerlo. O veremos un momento en el que Antonio Resines se quedará sin habla y es como ver el papel de mudo que interpretaba en la serie de Antena 3Los ladrones van a la oficina” sólo que sin bigote y unos añitos más.

En conclusión, una película que parecía que iba a tener más gancho y gustar como lo hizo allá por el 2003 El Oro de Moscú, se ha quedado en una decepción para la mayoría por diferentes motivos como puede ser la falta de un argumento más sólido, la escasez de personajes u otra serie de detalles mencionados anteriormente. Recomendarla para ir al ver al cine o no, eso también depende de cada uno, pero ahora mismo hay otras mejores opciones en la gran pantalla, lástima tener que decir este de tu propio cine, pero si las cosas no se terminan de hacer bien…

Lo Mejor: Alguna que otra sonrisilla te saca. Intenta seguir el hilo de El Oro de Moscú.

Lo Peor: No tiene mucho sentido la mayoría de la película. No termina de enganchar.

Share Button

Quizás te interese...




Back to Top ↑