Crítica: ‘Gravity’

GRAVITY 3

El espacio exterior. Un gélido lugar en el que por mucho que grites nadie podrá oírte a causa de la ausencia de materia. Sería un mal sitio para perderte ¿no creéis? Pues eso es precisamente lo que les ocurrirá a Sandra Bullock (Ryan Stone) y George Clooney (Matt Kowalski) en la nueva película de Alfonso Cuarón: ‘Gravity’. El largometraje llega este 4 de octubre a la gran pantalla con una combinación de thriller, drama y un poco de ciencia ficción. Una mezcla que origina una aventura en la que los protagonistas pondrán constantemente sus vidas en peligro para tener la oportunidad de volver a casa.

En los tiempos actuales, en muchas ocasiones es necesaria la mano del hombre para reparar algunas máquinas. Este es el caso del satélite del que se encarga de arreglar la ingeniera Ryan Stone bajo la supervisión de Matt Kowalski y su compañero Shariff. Para dos experimentados astronautas, acompañar al técnico mientras este realiza una reparación debería ser una tarea sencilla. Ambos se permiten dar volteretas con los propulsores del traje espacial e incluso escuchar música country mientras Stone trabaja tranquilamente arreglando unos paneles. Pero de repente ocurre algo inesperado  y – si se me permite la expresión – por una serie de catastróficas desdichas, se encontrarán con un montón de restos espaciales y basura orbital que obligarán a los astronautas a abortar la misión y volver rápidamente la nave. Sin embargo no todo sale según lo planeado, y la chatarra espacial que circulaba hacia ellos destroza las instalaciones y separa a los tres miembros de la expedición dejándolos incomunicados con la Tierra. Encontrar el camino de vuelta a casa es su nuevo objetivo, pero la gravedad 0 y el limitado y tan preciado oxígeno, ausente por completo en el espacio, no se lo pondrán nada fácil.

gravity-01

El guión de la aventura corre a cargo de Jonás y Alfonso Cuarón. Alfonso ha tardado casi siete años en volver al mundo del cine después de Hijos de los hombres, pero la espera ha merecido la pena, y tanto en el trabajo de dirección como trabajando con Jonás en el guión, se nota el esfuerzo y la dedicación de ambos así como su experiencia.

Hablando de los planos y las secuencias, el director se ha cuidado mucho en este aspecto, aunque no ha querido ser tampoco demasiado tradicional. Las escenas panorámicas de la Tierra, casi una imagen paradisíaca desde tanta altitud, se alternan con otros planos más arriesgados e innovadores que alternan la tercera y la primera persona. Esto último depende del momento y no es algo que se lleve a cabo de forma aleatoria, será en los momentos de más tensión cuando la primera persona nos ayudará a meternos en el papel del personaje protagonista y sentir la angustia de estar perdido en el inmenso espacio, mientras que en los momentos tranquilos, disfrutaremos de planos estables y la belleza de contemplar nuestro planeta desde el espacio.

El elenco de actores es muy escaso, y es que además de Sandra Bullock y George Clooney, el resto de actores tan solo contribuirán con su voz. Un ejemplo de ello es Paul Sharma (Shariff), quien ya estuvo presente en el anterior en Hijos de los hombres con Cuarón.

GRAVITY

Y comentando a los actores principales ¿qué podemos decir? Estamos gratamente sorprendidos con el trabajo de ambos. Si al principio al oír los nombres de George Clooney y Sandra Bullock se nos viene a la cabeza una barata comedia romántica, lejos de ser esa la realidad, nos encontramos con una película digna de ser recordada dentro de muchos años debido al trabajo y esfuerzo de ambos profesionales. George Clooney interpreta a un astronauta de ánimo inquebrantable, un papel que debemos reconocer que le sienta francamente bien. Y por parte de Bullock, podemos afirmar con total rotundidad el profundo cambio que ha sufrido la actriz desde Miss Agente Especial. Parece que como el vino, Sandra Bullock mejora con los años, y se reinventa en esta película para aquellos que tienen a la actriz encasillada en las películas empalagosas demostrando que es capaz de mucho más de lo que habíamos visto hasta entonces.

Pero esto no acaba aquí, porque no queremos dejar sin comentar uno de los aspectos más importantes del largometraje: la edición al 3D de la película. Tan solo antes habíamos observado una vez una película con este nivel de detalle en 3D; fue con Avatar de James Cameron cuando muchos de nosotros pensamos que la tecnología en tres dimensiones había llegado a su punto más alto, convirtiéndose en referencia para el resto de trabajos. Cuarón se aparta de los clásicos clichés tan típicos de los filmes pensados para su proyección en 3D, y Gravity deja muy alto el listón para las próximas películas que tengan pensadas llevar a cabo su producción en este formato. El trabajo se ha tomado muy en serio, logrando unos efectos especiales realmente impresionantes. Todo un logro por parte del director y los chicos de producción y edición, sin duda merece la pena pagar un poco más para poder disfrutarla en 3D, os aseguramos que no os decepcionará.

gravity-03

Lo mejor:

  • La mezcla de ficción drama y thriller resulta funcionar a la perfección bajo la atenta mirada de Cuarón.
  • La brillante interpretación de Sandra Bullock.
  • El nivel de realismo logrado con la tecnología 3D.

Lo peor:

  • Aunque con alguna que otra sorpresa, el guión llega a ser un tanto predecible en torno a la segunda mitad de la película.

 

 8.5/10