Cine

Publicado el 29 Marzo, 2017 | por Dani Mateo

2

Crítica: Ghost in the Shell: El alma de la máquina

En 1989 Masamune Shirow da inicio a la publicación del manga Ghost in the Shell. Años más tarde, fruto de su éxito, Manga Entertainment lanzó la película de animación japonesa del mismo nombre, dirigida por Mamoru Oshii, considerada de culto y con gran legión de fans en nuestro país. Cuando saltó la noticia del remake americano de esta obra de culto, primero en papel y luego en el cine, saltaron también todas las alarmas.

Rupert Sanders fue el escogido como director tras haber dirigido antes Blancanieves y la leyenda del cazador en 2012. El resultado no va a dejar indiferente a nadie. A nivel técnico la película es una auténtica maravilla. Un festín visual donde la fotografía cobra una gran importancia.

La película logra la inmersión en su universo gracias a un diseño de producción espectacular. Además, se vale de elementos verosímiles, siguiendo la línea que marcara Blade Runner allá por 1982, pero llevado a un imaginario de hoy en día (realidad aumentada, gráficos proyectados, etc).

Al igual que en el original, la película sigue la historia de la Mayor Kusanagi, un cyborg al que le han implantado un cerebro humano. La Mayor es una máquina perfecta de matar, tiene las virtudes de ambos mundos, el intelecto emocional humano y la eficiencia de la máquina. Por esa eficiencia será escogida como líder de un cuerpo de seguridad de alto rango llamado Sección 9, encargado de proteger a la ciudadanía de amenazas tecnológicas.

Esta misión consistirá en acabar con Kuze, un cyberterrorista que trata de hackear mentes de seres humanos. En un mundo en el que los humanos llevan implantes para aumentar miembros y órganos, se generará un debate al decidir dónde está el límite si incluso podemos crear “máquinas sintientes”. El plan de Kuze es acabar con los avances de Hanka en este campo, por tanto resulta una amenaza para la compañía.

Sobre el elenco de Ghost in the Shell: El alma de la máquina, Scarlett Johansson encarna bien el papel de Mayor Kusanagi. Su papel recuerda mucho al de Viuda Negra en Los Vengadores, pues se muestra fría y calculadora. Batou está interpretado por Pilou Asbaek, un papel que, en opinión personal, le viene algo grande. Batou implica no solo una buena actuación sino también algo de músculo, y en este caso Asbaek está algo más limitado, pudiendo abrir ampollas en los fans más fieles. Poder ver a Takeshi Kitano en pantalla es siempre un lujo. El japonés encarna al fundador de la Sección 9, Aramaki, con destreza y llenando la pantalla en cada plano. Peter Ferdinando, Juliette Binochett y el resto del elenco están correctos, pero sin miramientos. El que realmente tiene algo que ofrecer es el siempre interesante Michael Pitt que encargará al cyberterrorista Kuze.

Ghost in the Shell: El alma de la máquina podía haber sido mucho mejor cuidándose, un poco más, un guión que ha pasado por hasta 7 manos diferentes. La banda sonora podría aportar algo más de intensidad en algunos momentos, pero no desentona. La película nos va a proponer un ritmo pausado, que huele a cine de antes, donde poco a poco se irá desenredando la trama y nosotros siendo partícipes de ello mientras vamos conociendo el pasado de la Mayor.

La sensación que deja es más de ser americanos haciendo una japonesada, y al final, para poder hacer una japonesada necesitas ser japonés. Los japoneses plantean una serie de tramas y elementos visuales que son muy difíciles de transmitir lejos de esa cultura. América puede que sea fantástica coreografiando las peleas y tiroteos, pero en la esencia última, no acaban por profundizar en el tema que realmente motivó la creación del manga. Esa sociedad deshumanizada donde la menos humana de las criaturas es la que muestra mayor humanidad.

Una lástima que, sin embargo, deja una película altamente disfrutable, únicamente infravalorada para los más puristas de la obra original. Para el espectador medio que acude a la sala para ver una película, encontrará una historia de intriga con un misterio que desentramar donde no todo es exactamente lo que parece.

Ghost in the Shell

Nos gusta de Ghost in the Shell: El alma de la máquina:

  • Su fotografía es espectacular. Por momentos llega a recordar visualmente a lo que consiguió Tarantino con Kill Bill.
  • Scarlett Johansson cumple como Mayor Kusanagi. Personaje creíble y, francamente, funciona.
  • Kitano en una película debería de ser razón más que suficiente para acudir a esa película.
  • La implementación de su 3D.

No nos gusta de Ghost in the Shell: El alma de la máquina:

  • Era innecesaria cuando los años sientan tan bien a la película de animación.
  • Ahonda poco en la trama de fondo, dejando una película más superficial y de acción de lo que la obra original merecía.
Share Button
The following two tabs change content below.

Dani Mateo

Cine, series y juegos como modo de vida. Empecé con Alex Kidd, pero Final Fantasy me hizo entender que los videojuegos eran algo más. También creo videojuegos en CovenArts
Crítica: Ghost in the Shell: El alma de la máquina Dani Mateo

En definitiva, merece mucho la pena verla, sobre todo en 3D. Pudimos disfrutar de los primeros 5 minutos de la película con esta tecnología y la verdad es que aporta, no molesta ni distrae de la escena y tiene un valor en sí mismo. La única lástima es que al oscurecer las gafas de 3D un poco la imagen original, se pierde parte de la colorida fotografía.

3.9

Espectacular


Voto del público: 3.9 (1 votos)

Etiquetas: ,

Quizás te interese...




  • El miércoles que viene me toca ir a verla. Voy con cero expectativas, y no con mucha ilusión.

  • ElmiticoRotten Hernandez

    mañana la vere…

Back to Top ↑