Cine no image

Publicado el 7 diciembre, 2010 | por Vicky

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Crítica Franklyn

A veces alguien tiene una buena idea que plasmar en el celuloide y no tiene los medios para conseguirlo, otras veces los medios están, y la idea no esta muy clara, pero aún así el proyecto acaba saliendo adelante. Por desgracia nos encontramos ante este último caso, pues el filme de Gerald McMorrow (que además guioniza) es un batiburrillo de conceptos cinematográficos y de tópicos amontonados para intentar contentar a un público variado. Y eso es difícil que salga bien.

La historia que nos ocupa transcurre entre dos mundos paralelos, el Londres actual y una especie de pseudo modernista metrópoli llamada Meanwhile City (Ciudad Mientras, toda una ironía teniendo en cuenta el desenlace de la cinta), dominada por la fe. Pero una fe que no es única. Creo que el único concepto interesante que encontré en la película es la multitud de cultos que se podían ver en esta ciudad tan peculiar. Había una religión dedicada incluso a la manicura, para que os hagáis a la idea. Todo muy gótico decadente. En Franklyn se nos cuentan las vidas de cuatro personajes cuyos destinos se cruzan en un mundo extraño, ya sea el nuestro o la ciudad de Mientras. Por un lado tenemos a Peter Esser (Bernard Hill, que recordareis por su papel de Theoden en la trilogia del Señor de los Anillos), un anciano que espera con ansiedad que su hijo salga de una institución psiquiátrica, en la que fue internado hace años por alguna razón que nosotros desconocemos. Por otro esta Milo (Sam Riley), al que su prometida ha dejado plantado a pocos días de su boda, lo cual ha trastocado su mundo, y se refugia en sus amigos. Ademas, esta Emilia (la siempre genial Eva Green, única luz en la oscuridad de este intento de película), una joven estudiante de cine que realiza grabaciones y montajes artísticos digamos que poco convencionales, poniendo su vida en peligro, y que asiste a sesiones de psiquiatra con su madre, con la que mantiene una relación bastante tormentosa. Y el último en discordia es Jonathan Preest (Ryan Philippe), una especie de superhéroe enmascarado que es el único hombre sin fe de Ciudad Mientras. La historia comienza cuando Preest no consigue evitar el asesinato de una niña a manos de un culto oscuro, liderado por el Individuo. La obsesión de nuestro protagonista será acabar algún día con aquel que apago una vida que él tenía como objetivo salvar.

El problema de Franklyn es que intenta hilar varias historias paralelas que resultan carecer de interés alguno, creando una mezcolanza de caracteres y finales de los personajes que no tienen chicha alguna. Ninguna se salva, mas allá de detalles aislados que no sostienen un filme sin alma, y que copia la estética de otras películas mas afortunadas que ella. Como ya he dicho, ninguno de los actores se salva, si exceptuamos algunos momentos de Eva Green, que intenta subir el listón general, pero que ante tamaño despropósito se ve impotente. Los paralelismos entre ambos mundos se van atisbando, y el desenlace marca mas la tomadura de pelo a la que asistirán todos aquellos que vayan al cine a ver una película del año 2008. Si, señores, ha tardado en llegar 2 años, por favor. Ni siquiera la música tiene carisma, esta ahí sin que nos transmita nada.

En serio, da rabia hacer la crítica de un producto que ha sido fruto de un obvio trabajo pero que no tenido un esfuerzo creativo real, solo copia pega de diversas fuentes, esperando que al agitar la coctelera la mezcla fuese una fuente de dinero.

Lo Mejor: Eva Green. Ver los títulos de crédito y el final del tormento.

Lo Peor: TODO.

Por Osano.

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Mi vida ha ido ligada al cine, si hubiese nacido dentro de una película seguramente sería una Rebelde que lucha contra el Imperio. Se puede decir que mi afán por coleccionar merchan de Star Wars va más allá.Me siento una afortunada por haber tenido una infancia rodeada de Pokémon y videojuegos que hoy en día llaman "Retro".

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