Cine no image

Publicado el 17 marzo, 2011 | por Vicky

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Crítica: ‘El Rito’

El tema de las posesiones demoníacas y su contrapunto en el bando del bien, los exorcistas, ha sido ampliamente tratado en el cine, con grandes exponentes como “El exorcista” en el año 73, y anteriormente a la que comentaremos hoy, en el año 2005 con “El exorcismo de Emily Rose”. Con lo cual, esta película tenía la difícil misión de interesar, de decirme algo que yo quisiese ver y escuchar… en resumen, de ser creible y razonablemente entretenida. Y mis expectativas no eran muy halagüeñas al respecto. Además, el “Inspirada en hechos reales”, no hacía sino acrecentar mi desconfianza.

La historia nos lleva a Chicago, donde Michael Kovak (Colin O´Donoghue), hijo de un embalsamador, decide entrar al seminario, como escape a una vida que no desea. Allí, en reacción a una solicitud de renuncia que implicaría el pago de sus estudios, uno de sus profesores le da una opción, con la que no tiene nada que perder: ir a la academia de exorcistas de Roma. Una vez allí, conocerá de primera mano el oficio de cazador de demonios gracias al padre Lucas (Anthony Hopkins), que le permitirá presenciar el exorcismo de una adolescente embarazada local. Aún así, la armadura de escepticismo que recubre a Michael persiste, y no da su brazo a torcer, insistiendo en que debe llevársela a un psicólogo para que la trate como es debido. Pero conforme las sesiones con la chica se repiten y los síntomas empeoran, Michael empieza a tener sus dudas, lo cual le hará replantearse todo su esquema de pensamiento hasta la fecha.

Mikael Hafstrom, que viene de dirigir películas menores, tiene en esta su primera producción a gran escala, y ha conseguido tejer una historia compacta y creíble, teniendo en cuenta el tema que trata e introduciéndonos en una polémica temática. El desarrollo no es para nada complejo, pero la realización de la cinta es excelente y no nos trata como si fuésemos idiotas dejando pocos o ningún interrogante a su finalización. Tenemos dos personajes sobre los que gira el film, que son Michael y Lucas, perfectamente construidos y cuyas actuaciones son impecables, sobre todo la del último, siendo Hopkins un actor sobradamente reconocido ya por una carrera llena de éxitos. Únicamente hay un personaje que ocupa un papel relativamente testimonial, como es la periodista interpretada por Alicia Braga, que resulta ser la ex-novia del protagonista, un dato que no tiene absolutamente ninguna relevancia en la trama, pero que se nos lanza al aire sin sentido alguno. Y me gustaría reseñar además la interpretación magistral de Marta Gastini, la adolescente poseída, cuyas muecas y movimientos violentos y espasmódicos ayudan muchísimo a que nos creamos su posesión demoníaca.

Otro detalle muy a destacar, es la impresionante fotografía de la ciudad de Chicago, y, durante la mayoría de la película, de Roma. Consiguen que incluso con mal tiempo, los escenarios luzcan y nos empapan de su atmósfera clásica. El patio y la casa donde el padre Lucas viven dejan su huella en el espectador, consiguiendo que una vieja casa y un patio aparentemente fríos y lúgubres se conviertan en lugares en los que uno podría sentirse cómodo, aunque durante momentos puntuales del desarrollo del filme puedan ser amenazadores y terroríficos. Todo esto ayudado por una banda sonora que cumple su función y acrecienta la intranquilidad y el nerviosismo imperante.

Esta es una película con mucha tensión, y con algún susto puntual, pero que no busca el terror fácil. Nos lleva de un inicio escéptico a un final en el que nos encontramos reflexionando sobre nuestras creencias, como ya hiciese en su momento Michael Kovak. Merece, a mi juicio, darle una oportunidad y echarle un vistazo al mundo del exorcismo, tratado además de una manera ligera y muy accesible. Siendo claros y llanos, es una película muy fácil de ver. Recomendada para todo el que guste de un buen  thriller sencillo.

Lo mejor: Como conseguir que una película previsiblemente abusiva de su estrella principal, aburrida y previsible, acabe siendo bastante disfrutable.

Lo peor: Alguna mínima incongruencia y tema sin resolver, pero casi nada. El típico “basado en hechos reales”, tan innecesario, y que automáticamente nos hará pensar en una película de sobremesa.

Por Osano.

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Mi vida ha ido ligada al cine, si hubiese nacido dentro de una película seguramente sería una Rebelde que lucha contra el Imperio. Se puede decir que mi afán por coleccionar merchan de Star Wars va más allá.Me siento una afortunada por haber tenido una infancia rodeada de Pokémon y videojuegos que hoy en día llaman "Retro".

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