Cine no image

Publicado el 15 abril, 2011 | por Vicky

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Crítica: ‘Caperucita Roja’

Nada más empieza el trailer de Caperucita Roja vamos viendo cosas que prometen. Esto es, una atmósfera oscura, adulta, lo que nos puede hacer creer que asistimos a una reformulación del clásico con todas las de la ley. Pero entonces, apareció en pantalla el fatídico “De la directora de Crepúsculo”. Eso no podía significar nada bueno, es más, era un handicap importante a la hora de valorarla. Pero como me gusta darle una oportunidad de demostrarme que estoy equivocado a todas las películas que se me cruzan por delante y ademas, aparece el bueno de Gary Oldman (lo cual es una mínima garantía), me dispuse a  ponerme la capucha y me adentre en el bosque. Poco sabía los peligros que me acechaban allí…

Valerie (Amanda Seyfried), una joven campesina, vive tranquila en su pueblo de las montañas. Su única preocupación es saber si se verá obligada a casarse con Henry (Max Irons), heredero de una adinerada familia. Pero su corazón pertenece a Peter (Shiloh Fernández) un joven y humilde leñador. Ante la perspectiva de la separación, Peter propone a Valerie que se fugue con él lejos, donde nadie pueda molestarles. Pero entonces, un hecho trágico sacude a los habitantes de Daggerhorn. Lucy, la hermana mayor de Valerie, ha sido asesinada por el lobo que les acecha desde hace 20 años. Durante todo ese tiempo, la gente ha mantenido un pacto con el lobo ofreciéndole un sacrificio animal cada mes. Pero han decidido que esto tiene que terminar. Deseosos de venganza, los habitantes convocan a un famoso cazador de bestias, el Padre Solomon (Gary Oldman), para que les ayude. La llegada de Solomon, con su séquito de caballeros e instrumentos de tortura, lejos de tranquilizar a los aldeanos, les sume en un estado de paranoia y desconfianza. Ese ser que amenaza sus vidas es uno de ellos, un cambiaformas.

El bonito envoltorio que nos trae Catherine Hardwicke, es eso mismo, un simple artificio. Y además no llega a conseguir su objetivo, por culpa de la mala realización, un trabajo de cámaras deficiente y una fotografía que se queda a medias. Se ha conseguido que una buena idea se quede en eso precisamente, no cuaja porque no se ha prestado atención a los detalles y se han quedado en una sucesión de escenas inconexas, sin sustancia. Hay que reconocer que la trama y su desenlace tienen relativa gracia, y el simple y llano interrogante de la identidad del hombre lobo es el hilo conductor del metraje. Tenemos un poco de caza de brujas, un poco de paranoia, una pizca de torturas medievales por ahí…. vamos, para intentar despistarnos del poco tino general. Pero todo eso por si mismo no consigue darle empuje a una historia que no pasa del aprobado raspado. Al menos el final no deja de ser tan estándar como la propia película, para contentar a las quinceañeras. De lo poco coherente que veo en el conjunto. La pobre Julie Christie, que encarna a la abuela del cuento, queda reducida a un personaje caricaturesco y en ocasiones ridículo.

Hay pocas  cosas que quiera destacar en la cinta: Gary Oldman, que aún lastrado por un personaje que no le deja mostrar todo su potencial, nos dará buenos momentos, que nos recordaran a su Vlad Tepes en Dracula de Bram Stoker. Y Amanda Seyfried, ayudada por las circunstancias, no hace del todo mal papel, pero sin llegar al nivel de Chloe. Otro punto sobre el que quiero hacer hincapié es un guiño al cuento original, el mítico “que ojos tan grandes tienes”, que al parecer hizo mucha gracia a la audiencia en el cine.

Lo mejor: Gary Oldman y la ambientación, que se salva en momentos aislado. Unos paisajes preciosos, aunque algo deslucidos por un deficiente trabajo de cámara.

Lo peor: Los movimientos de cámara, en ocasiones de una brusquedad exagerada y un montaje poco acertado.

Por Osano.

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Mi vida ha ido ligada al cine, si hubiese nacido dentro de una película seguramente sería una Rebelde que lucha contra el Imperio. Se puede decir que mi afán por coleccionar merchan de Star Wars va más allá.Me siento una afortunada por haber tenido una infancia rodeada de Pokémon y videojuegos que hoy en día llaman "Retro".

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