Cine Alien: Covenant

Publicado el 9 Mayo, 2017 | por Dani Mateo

1

Crítica: Alien: Covenant

Ridley Scott es una de las pocas personas que no necesitan presentación en esta industria. El padre de Alien, Blade Runner, o Gladiator es por decreto uno de los directores más influyentes de la historia, o al menos uno de los creadores de mitos que más han arraigado en la cultura pop. Su Alien: El Octavo Pasajero abrió muchos caminos inexplorados en su ya lejano 1979 y, aunque ha dejado la franquicia en manos de diferentes directores, siempre ha tenido una importante voz en lo que a la saga del Xenomorfo se refiere.

En 2012 llegó a las carteleras Prometheus, una suerte de precuela de la saga, que tuvo dispar acogida entre crítica y público. En todo este puzle… ¿Cómo encaja Alien: Covenant? Pues muy sencillo. Alien: Covenant sucede 10 años después de Prometheus.

Tras un prólogo que es toda una declaración de intenciones, rodado con mucha sencillez pero terriblemente profundo. Asistimos al nacimiento de David, el sintético que acompañaba a la Prometheus, y a un diálogo con su creador, Peter Weyland. Después conoceremos la Covenant y parte de su tripulación. En este caso la historia sitúa a una gigantesca nave con unos 2000 tripulantes en misión colonizadora. Sin embargo, el sueño criogénico se ve interrumpido 7 años antes de lo previsto por una emergencia, una crisis que, como tripulación, deberán solventar antes de continuar con su viaje colonizador. Estabilizada la crisis el capitán deberá decidir, continuar con su viaje o investigar un planeta cercano con condiciones aparentemente idílicas para la vida humana.

Alien: Covenant prologo

La película cuenta con un elenco principal de sobrada calidad. A Michael Fassbender se le suman Katherine Waterson, como Daniels y Billy Crudup en el papel del capitán Christopher Oram. Para los miedosos, Daniels no trata de ocupar el papel de Ripley ni ser un reboot del personaje. Es una mujer fuerte y capaz, segunda al mando en la nave y resolutiva, pero ahí acaban sus similitudes. Waterson logra imprimirle al personaje su propia identidad, recogiendo el testigo de Noomi Rapace y siguiendo el legado de Ripley, pero creando su propio personaje.

Pero no es un rasgo único de Daniels. Todos los personajes están bastante bien construidos a nivel psicológico, aportando y no restando a la franquicia. Vemos una tripulación humana, como la que vivimos en Alien: El Octavo Pasajero. Una tripulación que, aunque sean pocos miembros, logran empatizar y conectan con el espectador. Bien es cierto que esto se reduce a prácticamente 3 de los miembros, pero la realidad es que el resto no gozan de demasiado peso en la trama. Los diálogos se sienten naturales y lógicos y en ese aspecto el director no falla. No es casualidad que la tripulación se componga prácticamente en su totalidad de parejas casadas, teniendo en cuenta su misión colonizadora. Por tanto al trío de protagonistas del que ya hemos hablado cabe destacar la labor de Danny McBride como Tennessee o Amy Seimetz como Faris. El resto, aunque cumple, no logran a ser demasiado destacables, pero lo componen Demian Bichir, Nathaniel Dean, Jussie Smollet, Callie Hernández y Carmen Ejogo.

El diseño de producción es realmente impresionante. Si bien es cierto que moderniza un poco la tecnología de las naves con respecto a la original, a pesar de suceder años antes, logra convencer. La fotografía deja sin aliento. Alien: Covenant es una película que vas a disfrutar viendo. Como Alien: El Octavo pasajero, Prometheus o Marte, Covenant se beneficia del buen gusto de Scott por la fotografía. Logra crear ambientes asfixiantes con apenas unos pasillos e incluso en campo abierto. Sin embargo, Scott también sabe cómo manejar la tensión y te deja sin aliento en los momentos más oportunos, generando lo que la gente realmente espera de esta película. Es un ingeniero de las pesadillas, logra crear un tablero de ajedrez donde, al final, la tripulación de la Covenant serán tratados como meros peones, y nosotros los espectadores que asistimos a una inteligentísima partida. Incluso previéndose su final se disfruta del viaje.

Alien Covenant

Sin embargo, la película se siente como dos películas y por tanto, su resolución es apresurada en ambas partes. Las genialidades de la película se pasan rápidamente y por encima, bajo el pretexto de Ridley Scott de dar inicio a una nueva trilogía después de esta Alien: Covenant. Desde luego no vas a encontrar aquí la mejor película de la saga, pero sí se trata de una buena y cumple con su función de querer saber más.

Pero no todo son elogios a esta cinta. La estupidez, que encontramos en los actos de algunos actores de Prometheus, repite papel en esta cinta. Aunque de una manera menos ofensiva que en su predecesora, si encontraremos alguna incongruencia o sofocaremos un, “maldición, otra vez” para nuestros adentros. La película no desmerece por ello, pero da pena ver cómo se cae en los mismos errores otra vez.

Por otro lado están los efectos visuales. La película no tiene exagerado uso de ordenador, pero la puesta en movimiento de algunas de las criaturas se siente demasiado “de cartón piedra”. Es increíble que aún no sean capaces de mejorar un aspecto visual como el que disfrutamos en la primera Jurassic Park, mezclando efectos prácticos y digitales. La criatura no tiene demasiados minutos de pantalla, pero Scott se esfuerza en exponerla demasiado, dejando ver así los “hilos” y el cartón piedra.

Donde sí destaca para bien es en el diseño del sonido. La banda sonora de Alien: Covenant ataca a tus emociones. Es un sonido sostenido que atenaza en la garganta y retumba en tu tímpano mientras el director juega contigo en la sala. La película no resulta aterradora, pero sí consigue esa tensión clásica.

Nos gusta de Alien: Covenant:

  • Sus personajes, muy humanos y creibles.
  • Su diseño de producción, fotografía y sonido.
  • Fassbender, inmenso una vez más.

No nos gusta de Alien: Covenant:

  • La estupidez vuelve a relucir en la saga.
  • El pobre CGI de la criatura, que no funciona.
  • Que no hayan apostado por un poco más de metraje para no cerrar algunas tramas de manera tan abrupta.
Share Button
The following two tabs change content below.

Dani Mateo

Cine, series y juegos como modo de vida. Empecé con Alex Kidd, pero Final Fantasy me hizo entender que los videojuegos eran algo más. También creo videojuegos en CovenArts

Latest posts by Dani Mateo (see all)

Crítica: Alien: Covenant Dani Mateo

Con Alien: Covenant encontramos un producto a medio camino entre la secuela de Prometheus y la precuela de Alien: El Octavo Pasajero. Un híbrido que empasta las virtudes y defectos de ambos mundos. Por un lado el terror psicológico que nos agita el corazón, el espacio exterior más sucio, solitario y amenazador. En el otro, lo trascendental, la continuación de la explicación al universo de los Creadores y los dilemas hombre-dios o máquina-creador. Puede que no estemos ante la mejor película de la saga Alien, pero la película va a pedirte un segundo visionado. Quizá soy un nostálgico y lo apasionante que me resulta la saga logra que no me decepcione, pero aún con todos los defectos estamos, dentro de la saga Alien, ante una de las buenas.

4

¡Alien!


Voto del público: 4 (1 votos)

Etiquetas:

Quizás te interese...




  • El próximo miércoles voy a verla (el cine de mi localidad es más barato los miércoles) que ya hay ganas. Se que me va gustar mucho.

Back to Top ↑