Cine Venom

Publicado el 8 octubre, 2018 | por Chugo

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Crítica: Venom

Por @OrdHum. El plato actual del cine de superhéroes parece más que completo con una predominancia clara de la gigantesca Marvel sobre todas las demás. Ante este panorama, al resto de estudios que quieran hacer caja con este sector en auge no les queda más que intentar hacerse un hueco, ya sea mediante la competencia directa (como Warner/DC) u ofreciendo alternativas que complementen el alimento principal (como Fox o Sony). Mientras que ha habido proyectos que han fracasado estrepitosamente —La Liga de la Justicia, 4 Fantásticos o las dos The Amazing Spider-Man—, otros sí han conseguido asentarse cómodamente en su propio nicho de mercado y sacar buenos beneficios —ambas Deadpool, Logan y Días del Futuro Pasado, por ejemplo.

También está el asunto del trasiego de licencias que entre las productoras se llevan desde hace años. Con Marvel Studios en una posición envidiable en lo que a mercado de entretenimiento se refiere, y con Disney a punto de fagocitar la gigante Fox y todo lo que ello conlleva, Sony no pudo sino adelantarse a los —inevitables— acontecimientos y firmar un trato con Marvel sobre la utilización del universo Spider-Man y así salvar los muebles como buenamente se pudiera.

El resultado del mencionado acuerdo conllevaba que Marvel pudiese incluir en su universo cinemático a la joya de la Corona, es decir, el mismísimo Peter Parker y su traje arácnido, mientras que Sony se reservaba una suerte de primera opción en la elección de personajes villanos para su propio universo. Su primera elección, como vendría a ser lógico para quienquiera que esté familiarizado con los cómics, sería Venom.

Venom

 

Ante los indudables éxitos de Logan y Deadpool, estaba claro que apostar por una película con contenido más adulto ya no era una actividad de riesgo desbordado. Quiero pensar que en su concepción, Venom quería ser un Deadpool menos absurdo y bastante más gore. Tras ver la película, considero que el tono gamberro de Venom era el correcto —cuando, de hecho, es lo que más triunfa—, aunque el resto del filme no acompañe precisamente. Pero no voy a adelantarme a los acontecimientos; ya me explayaré sobre esto más adelante.

Pareciera que a la ejecutiva de Sony le entrase un severo caso de “¿y si la estamos cagando?”-itis. Como ya ocurrió con 4 Fantásticos, una especie de terror insondable asaltó a la gente que toma las decisiones en el estudio, forzándoles a mirar dos veces la película y pensar que quizá tanto riesgo no era bueno, que quizá explotando lo que ya sabían que funcionaba les iba a ir mejor. Y que eso de que fuera no recomendada para menores de dieciocho parecía implicar que un gran sector de la población no fuera a ir a verla. Así que era completamente necesario que, con la producción casi terminada, se echase el freno a todo lo que pudiera implicar que la MPAA limitase su distribución solo a adultos. A toda costa. Y así llegó a nuestras salas Venom.

Pero hablemos de la película en sí, que me pierdo. Empecemos por lo más básico. Como siempre, aviso a los que aparecéis por aquí desprevenidos: hablaré de la película en idioma espoiler, así que si queréis —aún— ir a la sala completamente en blanco, no sigáis leyendo por aquí.

Venom

A efectos, digamos, objetivamente cinematográficos, Venom es una película pobre, apresurada y cumpliendo mínimos indispensables para poder estrenarla en cines. Si Marvel no llevase diez años con su UCM, podríamos considerarla como una película del montón, a la altura del Daredevil de Ben Affleck.

Quizá pueda sonar a comparación/devaluación gratuita, pero de todos los elementos que la conforman, lo único que destaca y hace su visionado mínimamente llevadero es deleitarse con un Tom Hardy absolutamente desatado. La dinámica Venom-Eddie hace las delicias de los espectadores más jóvenes, que estallan en carcajadas con cada interacción entre el simbionte y el periodista. Ciertamente, el tono gamberro que buscaban es el acertado, pues es lo que diferencia al personaje de la miríada que ya de sobra nos conocemos por simple exposición. El público que buscaban —el adolescente— goza lo que no está escrito ante las frases de ‘matón’ de Venom, del tipo «eres un pringao» o «como un zurullo al viento». En la sala en la que asistí, varios grupos de edades comprendidas entre los doce y dieciséis años prorrumpieron en aplausos al comenzar los títulos de crédito. (N. del A.: OJO, yo también me reí con las ocurrencias del bicho, lo que vengo a decir es que para el público adolescente es ‘suficiente’ para disfrutarla por encima de todo lo demás. Servidor, al parecer, no lo haría tanto por las razones que detallo a continuación)

El ingenio no logra, sin embargo, salvar los muebles de una película que en su ejecución es fallida, y que sin el carisma —y la locura— de Hardy se tambalearía hasta caer de forma estrepitosa. El bicho que da nombre a la película tarda una dolorosa hora en hacer su primera aparición completa. El primer acto es excesivamente largo y expositivo en información que es poco relevante para todo lo que ocurre después. El segundo acto se salva con Hardy luchando y discutiendo consigo mismo, pero todo nos lleva a un final apresurado y gratuito. La batalla final es caótica, y teniendo en cuenta que tanto Venom como Riot son simbiontes cuyo color es muy similar —negro y gris oscuro, respectivamente—, el hecho de que la pelea se desarrolle de noche y con poca luz hace que sea extremadamente difícil seguirla hasta el punto de no saber quién da y quién recibe; llega un momento en el que uno desea que paren para saber de una vez por todas quién va ganando.

Venom

El guión deslumbra por su completa ausencia. Los personajes hacen cosas™ según convenga al momento, a veces ofreciendo demasiada exposición donde no es necesaria —el villano, de cuyo nombre no puedo acordarme (interpretado por Riz Ahmed), se empeña en dar un discurso explicativo con sus motivaciones cada vez que tiene una interacción con un personaje, da igual cuál—, a veces no ofreciendo absolutamente ninguna razón por la que un protagonista cambia de parecer, o ‘evoluciona’ —como Venom diciéndole a Eddie que el humano iba a ser su esclavo y que iban a hacer todo lo que el simbionte dijese, para minutos después insistir en que debían salvar el mundo y que la razón de su cambio de parecer «eres tú, Eddie». Otro caso es el de Annie (o ‘interés amoroso genérico’ interpretado por Michelle Williams), quien supera de pronto su animadversión (merecida) por Eddie, cuando desde el principio se nos presenta como una abogada que no tiene problemas para defender actividades de moral turbia de una gran empresa pero que llega un punto en el que decide que debe hacer el Bien, y ser Buena Persona pues de otra forma la narración no podría avanzar.

Sería inevitable hablar de esta película y no mencionar las evidentes carambolas que han debido hacer para eliminar todo rastro de violencia y visceralidad de las escenas para conseguir ese tan ansiado PG-13. Desde Venom arrancando cabezas fuera de plano hasta planos generales donde evidentemente se iba a cercenar a gente por la mitad, y sin embargo salen despedidos por los aires, libres de sangre. Asumo que el borrador original incluía tacos de creatividad mucho más cercana a Deadpool de lo que al final vemos en pantalla.

 Teniendo en cuenta que su primer fin de semana ha superado con creces las expectativas de taquilla, podemos corroborar la existencia de una secuela por lo menos, si no más —de hecho, la escena poscréditos ya nos adelanta a quién se enfrentará nuestro simbionte más ‘cheto’, un Carnage interpretado por, ni más ni menos, el mismísimo Woody Harrelson—. Nadie ha dicho que sólo las buenas películas hacen billetes en taquilla.

Venom

Nos gusta de Venom:

  • Tom Hardy dándolo todo.

Nos gusta menos:

  • Todo lo demás.
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Un blogger cinéfilo y seriéfilo, lector y jugón voraz, a veces rolero y siempre friki. Nunca me canso de hablar de cines, series, videojuegos o cómics. Siempre intentando estar al día de las últimas novedades.
Crítica: Venom Chugo

En definitiva, ni un Tom Hardy en su más jugosa salsa es capaz de salvar el barco en hundimiento que es Venom. Lo que, ojo, no quiere decir que la película vaya a hacer poco dinero en taquilla. Como ya he mencionado, el público adolescente disfruta con ésta mucho más que el adulto, y ya sabemos lo potente que puede ser ese público si se presionan las teclas adecuadas.

1.5

Pobre


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